domingo, 17 de abril de 2016

Trail Prado del Rey 2016

Y las cuestas me pusieron en mi sitio...


Quizás porque necesitaba reivindicarme, quizás porque entre tanto y tanto entrenamiento anhelaba las sensaciones que te deja competir...los nervios, las cábalas, ese puntito que sólo te lo da la competición...

Pues entre quizás  y quizás, cuando me dí cuenta ya estaba inscrito en un trail de los que me gustan, media distancia, ni corto, ni largo, duro, de los que te ponen en el palo y te desesperan con una cuesta tras otra y los de bajadas vertiginosas donde es fácil dejarse un tobillo por el camino y las dudas hacen echar el freno. Me encanta. Y más, tras tener que pedir ayuda por enésima vez a mi fisio Ana para que hiciera milagros con mi cuádriceps. Encima con un puntito de épica.

Línea de salida. Ese punto donde echando la vista a derecha e izquierda comienzas a pensar con quién podrás emparejarte, quién será más rápido que tú o a quién harás morder el polvo por el camino. Los nervios afloran y hacen que no dejes de mirar el reloj...Y todo explota en un momento. Salida.



Hoy me toca. La salida deja la carrera encaminada en la primera curva, donde un corredor ya se ha despegado del grupo y yo me lanzo tras él abriendo brecha en un grupo, que tras un zigzagueante y vertiginoso descenso, ya no da señales de vida. Comienzo a marca un ritmo de locos, pero sabía que después las cuestas me iban a pasar factura de todas formas, con lo que tenía que arriesgar. A pocos metros la cabeza de carrera va marcando el camino y la verdad es que se agradece tener una guía. Cuando enfilábamos una recta, a pesar de reprenderme cada vez que lo pensaba, de vez en cuando echaba un vistazo a la retaguardia para controlar la distancia a la que venían los perseguidores, pero en ningún momento llegué a tener noticias de ellos. La verdad es que el ritmo era al menos para pensárselo.

Tras algún que otro repecho atragantón, llaneamos un poco y tras un leve espejismo de acercarme al primero, comenzaron a llegar las cuestas a mitad de carrera y ya no nos abandonaron hasta el mismo final. Aunque seguía a vista, me he distanciado un poco de la "pole position", pero sigo y sigo pellizcándome para no cesar en mi empeño de continuar haciendo todo lo posible. El terreno se endurece, y las pendientes hacen que la tentación de comenzar a andar sea cada vez más grande. Toca apretar y tirar de corazón y corage.


Por fin se divisa el pueblo. Sigo mirando incrédulo hacia atrás, pero el segundo puesto ya no se escapa de la saca. Enfilo la meta tras el taquicárdico esfuerzo realizado, sabiendo que el podio me espera...2º de la general, 1º de mi categoría...


Seguramente con el paso de los días vaya dando más valor a lo logrado, porque subir al escalón es realmente difícil y más de esta manera. 

Ahora toca centrarse en el Ironman y olvidar por fin las carreras, ya que parece que las cuestas me pusieron en mi sitio...


domingo, 10 de abril de 2016

Carrera María Auxiliadora 2016

Volvíamos al asfalto puro y duro gastando suela en la carrerita de hoy. No era precisamente mi distancia favorita (5km), pero por la causa y por ver amigos allí, mereció la pena el esfuerzo.

La semana de entrenamientos y las dos sesiones previas al día de hoy (viernes 18km a 4'40'' y sábado 4h de bici) hacían presagiar una carrera bastante sufrida. Lo que rondaba por mi cabeza se confirmó en el calentamiento cuando notaba como las piernas pesaban más de lo habitual. A pesar de ello hay que salir a morir y dar lo que pueda.


Al escucharse el pistoletazo de salida, todos salen literalmente volando y ahí me doy cuenta de por donde podré andar al final de la carrera. En poco más de un kilómetro me quedo solo al haberme puesto a tirar de un grupo que parecía conformarse con un ritmo que no acababa de convencerme. Con cuentagotas voy adelantando corredores al lograr mantener un ritmo constante que cada vez me costaba más aguantar.

En 17min 57 seg, se acaba la agonía de soportar un ritmo al que no estoy acostumbrado y que me hace sufrir como nada. A pesar de las sensaciones agridulces por no haber podido ir más adelante, pronto me doy cuenta que a pesar de la paliza que llevaba en las piernas, he realizado la misma media de carrera que logré el año pasado (3'36''), cuando sólo corría y acababa de empezar a preparar mi primer medio ironman...

Parece que todo sigue igual...más o menos igual...