lunes, 28 de marzo de 2016

Amonoman 2016...

¿Cómo que un 1/2 Ironman en mitad del entreno? Lo que hasta hace poco se había convertido en un reto casi inalcanzable para mí, hoy tan sólo era un entreno más...

Mi incredulidad crecía a la par de mi resignación. Pues si no queda más remedio...Así me plantaba en la playa junto a un puñado de maquinotes en esto de la larga distancia. Aún me sigo preguntando qué hago yo por estos mundos, pero bueno, ¿quién dijo miedo?

Un día más de tu compañía

El día pintaba horrible. El chaparrón que nos acompañaba mientras nos vestíamos el neopreno era curioso. Y lo peor de todo no era el agua, pues de todas formas nos íbamos a mojar, lo peor eran las bicis empapadas y el asfalto peligroso. A pesar de las adversidades y aunque sólo me faltaba la voz de alguien diciendo que era mejor dejarlo para dar media vuelta; estaba más que decidido a enfrentarme a lo que había venido a vencer: hoy voy a hacer mi 2º Medio Ironman. 

Con esa determinación me metí en las movidas aguas de la playa de Camposoto mientras la lluvia continuaba azotando. Viendo el cartel y sabiendo mis dificultades en el medio acuático, suponía que iba a salir el último del agua. Y así fue. Aunque en la ida parecía que el ritmo que me dejó marcar la marea fue suficiente para nadar junto a un grupo de otros 4 compañeros, a la vuelta las olas azotaban con más fuerza y perdí lo que me quedaba de orientación. Salimos del agua. 

Ahora toca precaución. La lluvia ha cesado, pero la carretera sigue mojada. Con las horas que vamos a echar aquí, tampoco tengo prisa. Las piernas pesan por el trabajo en el agua y el frío y la ida se atraganta un poco, aunque intento mantenerme constante en el pedaleo. A la vuelta ya voy más suelto y poco a poco voy retomando sensaciones. El diesel se ha puesto en marcha. Salgo con una media de 29,7km/h.


El sol ya se vislumbra y toca empezar a correr. No quiero pasarme, que los primeros kilómetros son muy engañosos, pero es que los pies se me van, no lo puedo evitar. Me pongo por debajo de 4'30'' a pesar de ir con la sensación que voy muy cómodo y no estoy forzando. Sé que el paso de los kilómetros irán pesando, pero el crono continúa bajando la media de carrera. La última vuelta deja mella en unas piernas que ya se resienten del esfuerzo, dejando el crono en 4'23''/km, 33 segundos más rápido cada kilómetro que en mi primer medio Ironman hace tan sólo seis meses.



Unas circunstancias más que complicadas para superar mi segundo reto en la media distancia, además rodeado de gente de un tremendo nivel. En sólo dos semanas, me he enfrentado a dos pruebas de calidad, donde las sensaciones han sido más que buenas para seguir acercándonos a la gran meta.

Ahora tan sólo queda doblar la distancia...



Hay que destacar sin duda la organización, que fue genial. Contar con una prueba con estas prestaciones es todo un lujo. Fotógrafo, avituallamientos, recorridos, voluntarios, postcarrera, medallas...completísimo todo. Si el ánimo me acompaña, será una prueba de referencia cada año.


sábado, 26 de marzo de 2016

El miedo...

No sé si alguna vez has sentido miedo. Supongo que sí. Pero lo realmente interesante es qué has hecho para vencer ese miedo. Muchos creen de forma equívoca que los valientes son aquellas personas que no sienten miedo. Ni mucho menos. Los valientes son los que, a pesar de sentir el miedo recorrer de arriba abajo su cuerpo, son capaces de hacerle frente y plantarle cara.

Son muchas las situaciones que nos pueden causar miedo: el tener que afrontar una entrevista de trabajo, hablar en público, hacer algo que nunca habías hecho antes...Seguro que de un vistazo mental eres capaz de encontrar alguna de esos momentos de miedo.

Pero no temas. Tienes por delante la oportunidad de vencer tus miedos, de sonreir pensando que te enfrentaste a ellos, no importa el resultado que obtengas, las personas con éxito son seguramente las que más fallaron. 

No lo dejes pasar, decide hacerlo y hazlo, así sin más. Y...¿quién sabe? A lo mejor algún día hasta consigues disfrutar con ello...


domingo, 13 de marzo de 2016

MM Bahía de Cádiz 2016

Me la debía. En un año en el cual estoy sacrificando todas las competiciones (esta es mi tercera carrera de la temporada), ansiaba poder demostrarme a mí mismo de lo que soy capaz. Tras mi lucha diaria peleándome con el agua y sufriendo de lo lindo para resistir un ritmo medio decente en bici, me he ido conformando con mantener en un segundo plano la carrera. Así que esta carrera se tornaba en algo más que un entrenamiento dentro de mi camino al Ironman. A pesar de los consejos del míster de salir a 4'10"/km y a ver qué pasaba, lo que encendía fuego en mi interior era hacer 1h24min, o lo que es lo mismo: ritmo de 4'00"/km. Lo que hacía complejo esto, pues evidentemente eran las 2 horas de bici que tenía que hacer justo antes de la media maratón y la poca experiencia en ritmos que tengo en estas transiciones.



Aún así, llego puntual a soltar la bici tras mis dos horitas de entrenamiento. Las sensaciones son buenas, el día está perfecto, el sol brilla como en las grandes ocasiones y tengo la chispa encendida. No hay vuelta atrás. "La vas a cagar Buyo"- me repetía antes de la salida. Pero cada vez que lo decía una sonrisa masoquista aparecía en mi rostro. 3,2,1...ya no hay vuelta atrás.

No me cansaré de decir que si no vas a salir rápido, no te pongas delante para empezar. No tiene ningún sentido. En fin, el primer kilómetro hay que ir prácticamente quitándose de en medio corredores con otro ritmo. Poco a poco la cosa va fluyendo hasta acercarnos a Ronda del Estero, donde ya se corre fluido. 

Desde hace un par de calles estoy viendo de lejos a Ale, mi entrenador, que salía más rápido y poco a poco me voy acercando a él. El ritmo me parece de locos, pero la sensación de ir al límite no ha aparecido; de hecho iba bastante cómodo con ese ritmo fuerte. Antes de salir de San Fernando nos emparejamos y decido aguantarle hasta lo que me diera el cuerpo. No quería atravesarme la autovía solo y la compañía era inmejorable. 

Se hizo un poco largo el segundo tramo de autovía, pero íbamos restando kilómetros sin ceder en nuestro empeño. Una vez entramos en Cádiz, sabía que estaba mi familia por ahí y fui disfrutando de esa sensación que sientes cuando te cruzas y sabes que lo estás consiguiendo.


Quedan 5 km. La cosa se va poniendo cada vez más seria. Sigo como puedo el ritmo que va poniendo Ale, intentando no despegarme. En el 18 el cordón de la zapatilla izquierda se me desata, pero no era hora de perder tiempo, así que hice mis últimos 3 descordonado. Las molestias empiezan a aparecer y el ritmo se hace cada vez más insostenible, pero aún así nos seguimos quitando corredores de en medio, como habíamos hecho desde que nos encontramos.

La meta se huele, un último esfuerzo para dejar atrás al grupo que teníamos delante y los 21 son nuestros. Ha sido un auténtico placer y una gran ayuda haber compartido esta carrera contigo Ale. El hecho de haber acabado contigo demuestra lo mucho que he tenido que dejar en el asfalto en esta carrera. 

Poco importa el crono y la clasificación, pues ya va siendo costumbre en esta media que esté mal medida. Los 400m de menos han dejado un crono más que impensable 1h 20min 48seg (3'54"/km) y una posición 41 en la general que no está nada mal. 


Tras la carrera, el reto continúa. Esto es un camino largo...muy largo; y la meta no estaba bajo el arco que he cruzado hoy, pero si la noto un poquito más cerca...


Mención aparte merece mi cuñao Juanma, que se estrenaba en Media Maratón. ¡¡GRANDEEEEE!! Ha demostrado que quien quiere puede y se ha estrenado a lo campeón haciendo un gran tiempo. No será la última...


miércoles, 9 de marzo de 2016

Los 21...

El próximo domingo, estaremos en la Media Maratón de la Bahía, por primera vez como triatleta. ¿Qué significa esto? Pues que en otras ocasiones la preparación había sido exclusiva para preparar la media, pero esta vez los entrenos van destinados al Ironman de julio, con lo que será una semana de intensas sesiones sin el descanso de la última semana de una competición. ¡Ah! Y un pequeño detalle: el domingo antes de correr la media maratón, toca hacer 2 horas de bici, para llegar con el tiempo justo de calzarme las zapas y echarme a correr.Se trata de todo un reto competir con 2 horas de bici en las piernas, así que tengo ganas de probarme. Evidentemente no podré ir ni cerca de otras ocasiones, pero no por ello voy a recorrer la autovía de paseo. 

Pero, ¿cómo han ido las otras medias maratones que he realizado? La mayoría de ellas han seguido el mismo esquema. Las podría dividir en estas partes:

EL FLIPAZO (km0 - km5). Cuando uno se propone un reto en forma de crono, tiene que ser algo que no tiene claro si va a alcanzar. Así salgo siempre, en busca de esa media de carrera que me haga conseguir mi objetivo. Los primeros kilómetros sirven para comprobar que te has flipado y que tu objetivo es demasiado ambicioso. 

LA TERQUEDAD (km5 - km10). A pesar de que el crono se te está yendo, y sabiendo que debes ganar algo de tiempo por lo que puedas perder al final, terco como un mulo sigues en tu empeño de marcar el ritmo que te has propuesto llevar, intentando seguir un crono que parece hecho para otro.

EL DIESEL (km10 - km 17). Te vas acercando a la media de carrera poco a poco y con la sensación de no ir tan al límite como has ido hasta ahora. Comienzas a fluir y decidir que tras tomar un pequeño respiro, estás preparado para seguir dándole a tus pulmones un trabajo extra. Son los kilómetros más rápidos de la prueba y a medida que avanzas en ellos te vas reafirmando en que vas a ser capaz de alcanzar el imposible que te has propuesto. El pensamiento de que vas a pagar caro el esfuerzo en los últimos kilómetros aparece en cada zancada que alargas...

LA RESISTENCIA (km 17 - 21). Has llegado hasta aquí con posibilidades. Has doblegado tu voluntad hasta donde sólo tu mejor yo podría haberlo hecho. Los últimos kilómetros de la prueba son los que te definen de verdad. Ya no tienes fuerzas, no te queda nada dentro, ya no quedan trucos ni recursos a los que recurrir...tan sólo queda lo más profundo de tu interior...tu grandeza. Es lo que te hace seguir, seguir y seguir...

LA LLEGADA (km 21 - km 21.097). Es tu momento. Has luchado durante 21 km que se han eternizado para encarar esos últimos 97m. Sacas las últimas fuerzas para sprintar y arañar los últimos segundos a un crono que te esperaba. Cruzas la línea y miras varias veces el reloj para terminar de creértelo. El dolor ya ha desaparecido. El cansancio apenas se nota. Ya sólo queda la satisfacción de haber conseguido una vez más tu objetivo. 

Esta vez será diferente, esta vez será todo distinto....¿o no?