lunes, 29 de diciembre de 2014

#porquepuedo


#porquepuedo

Cuando abres el cajón de los sentimientos y ahondas en lo más profundo de tus motivaciones hay veces que se tambalean los argumentos que utilizas a diario. Tras la máscara de la licitud quizás se esconden el egoísmo o la vanagloria de las que tanto quiero rehuir. Es por ello, que hoy se abre un nuevo camino ante el cual la motivación crece, porque cuando las pupilas se dilatan y el corazón palpita es que algo grande está a punto de pasar. Y como casi siempre las cosas más grandes son las que se comparten. Por eso, a partir de hoy, uno mi motivo para correr a los tuyos. Mis kms serán para ti...

Dona tus kilómetros por una causa solidaria en www.iwopi.org 



El hastag que utilizaré será #porquepuedo, así que cada vez que lo veas, significa que estaré corriendo por una  buena causa.

Y tú...¿puedes?


lunes, 8 de diciembre de 2014

Media Maratón de Jerez...

Nada más llegar a la meta, escucho una voz que proviene de mi mismo que repetía: "Te lo dije"...
Tras muchos días hasta llegar al de hoy donde se van acumulando no sólo entrenamientos, te plantas bajo un cálido sol, con una temperatura idónea, sin viento y con la suerte o la desgracia de tener que enfrentarte tan sólo a ti mismo. No hay más. Nadie a quien complacer, nadie ante el que aparentar, nadie al que agradar...eres sólo tú absorto en tu reto.
Me acompañan los de siempre a los que ya me faltan calificativos porque me soportan más de lo que merezco, pero esta vez tendría una compañía extra motivándome para la carrera: Kiki y Zoze. Gracias por venir chicos.

Suena el pistoletazo de salida y se para el tiempo. Es el momento. Mis piernas, como de costumbre, empiezan a obedecer a mi corazón en vez de a mi cabeza. Algún día me sentaré a hablar seriamente con ambos. Primeros kilómetros y el reto me va abrumando poco a poco subiendo segundos al ritmo medio. Había comprobado por activa y por pasiva que no podía ir a 3'50''/km, pues haciendo series de 3km a esa velocidad acababa muy reventado y forzando demasiado. Es más, en ninguna de las carreras de menos de 10km que había corrido esta temporada había podido bajar de 3'55''/km.

La carrera avanza y sigo con mi manía de sentirme cómodo en solitario, como si quisiera hacerla más épica todavía. Con la media a 3'53'' me voy acercando en compañía de dos runners a un km 10 que se hizo desear más de la cuenta. El pensamiento me decía que iba a pagar caro el esfuerzo en los últimos kilómetros. ¡Vaya novedad Buyo! ¡Cómo si no lo supiera ya! Paso de él y tras el km más lento de la prueba por un repecho adoquinado, me lanzo a por la media de verdad dejando atrás a mis compañeros y marcando los siguientes dos kms a 3'38''. Veo a mi familia al paso por el 14 y el 15, mientras que Kiki, Zoze y Yoyi me esperan en el 18. Aprieto en esos metros comprobando que la gasolina ha llegado hasta ahí. Lo dejamos en 3'51.


Pero echando la vista a los kms predecesores, me doy cuenta que no he dejado de pelear ni un sólo km y hasta ese momento había conseguido lo que no imaginaba que iba a hacer. Hubiera firmado llegar hasta ahí en esas circunstancias sin dudarlo. Pienso que me va a entrar el bajón, pero el cesante goteo de corredores que va dejando la cruel distancia me va llevando de uno a otro sin rendirme todavía. Tengo cerca la meta y sigo arriesgando como lo he ido haciendo toda la carrera. Una última vuelta de tuerca lleva la carrera hacia un giro de 180º alejándola del estadio, pero sé que está ahí. Justo antes de afrontar los 300 metros finales dentro del estadio miro el crono: 3'50''/km...¡Te tengo! ¡Vamos Buyo! Aprieto al final después de los 21 km más rápidos que he hecho nunca...


Distancia: 21.097m
Posición general: 43
Posición categoría: 16
Tiempo: 1:21:19
Promedio: 3'50''/km

Satisfecho, arrugo la hoja de papel donde tenía impreso el entrenamiento de esta media maratón, que estaba colgada tras el portón de mi casa, al mismo tiempo que miro el calendario...75 días para el Maratón de Sevilla...habrá que volver a imprimir...


sábado, 6 de diciembre de 2014

El reto...

El reto...eso que hace al hombre moverse y que pone alerta sus sentidos al escuchar pronunciarlo. Y es que muchos se equivocan cuando por su mente aparece la palabra reto, pues en ese momento, no eres capaz de superarlo. Muchos llaman equivocadamente reto a cosas que saben que pueden conseguir. El reto no es eso...
En un reto, debes ser consciente que vas a luchar contra algo que no controlas...que no dominas...y que ni si quiera, tienes la certeza de poder llegar a alcanzarlo algún día. El reto no es algo asequible, está ahí, en el límite de tu ser y sólo la mejor versión de ti será capaz de tener una oportunidad.
Pero no temas. Mira a tu reto directamente a los ojos y pónselo difícil. Aférrate a él como a un clavo ardiendo y proyéctate más allá de lo que pensabas llegar jamás. Pelea hasta el último instante y lucha por esa oportunidad, esa única y mísera oportunidad que te dará tu grandeza para volver la vista hacia atrás y decirte a tí mismo: "Te lo dije"...






            7 de Diciembre de 2014
                         10:00h
            Media Maratón de Jerez

jueves, 27 de noviembre de 2014

Mal de altura...

Dícese de la falta de adaptación del organismo a la hipoxia, siendo proporcional la velocidad a la que se asciende con la altura alcanzada. Puede provocar mareo, cefaleas, náuseas, pérdida de apetito, agotamiento físico, pérdida del sueño...Muy conocido en altitudes de la cordillera peruana y la cultura Inca cercana a Machu Picchu. Dicen por ahí...

Pero también existe otro mal de altura donde los síntomas son otros: arrogancia, soberbia, desdén, desprecio, mirar por encima del hombro, dejar de valorar lo que hacen los demás, creerse mejor que nadie o pensar que uno lo ha hecho lo mejor que ha podido...Muy conocido entre corredores populares que suben a una altura llamada podio, que está repartida por diferentes puntos de la península. Dicen por ahí...

Sexto de la general y segundo de mi categoría en el Trail Punta del Boqueron. Sexto de la general y tercero de mi categoría en la Trail Bronce de la Breña. Segundo de la general y primero de mi categoría en la Trail nocturna de Arcos. Estas son mis tres últimas carreras...tres podios y mi cuarto de la temporada. Pero tranquilos, que no me dejo engañar por este impostor de metal que viene adornado con aplausos y flashes. Tengo muy claro que el subir a él depende casi exclusivamente de quién se presente a cada carrera y que el premio de la misma no es el trofeo que te puedas llevar a casa, sino las gotas de sudor que has dejado por el camino. Cuando no haya dejado de entrenar ni un sólo día, cuando me haya reventado el ritmo entre semana para poder arañarle segundos al crono, cuando haya sacrificado sueño y tiempo por lanzarme al asfalto y así, llegue el día de la carrera y no me deje ni un sólo metro sin luchar en el camino; ahí cúbreme de elogios y no dejes de halagarme, que yo te escucharé encantado por un momento, para después hacer un hato con todos ellos y jugármelos de nuevo en la próxima. 

Pero por favor, no me valores por subir a un podio, que mi verdadera altura se encuentra en la suela de mis zapatillas...




sábado, 22 de noviembre de 2014

Trail Nocturno Arcos...

 La agonía y sufrimiento..las heridas en mis pies...el cansancio y machaque mental...y el cada vez menos importante escalón al que subir...lo juntas todo y obtienes el primer podio en la general que consigo, tan sólo detrás de un corredor.


Una serpiente de luces en la oscuridad desfilaban por la montaña intentando ser las protagonistas de la noche en Arcos. Tenía la sensación de inquietud que aflora cuando uno ha hecho los deberes. La sequedad en mi garganta volvía a aparecer en el ocaso. Algo hago mal. Lo pago tras una salida que me deja unos 20 corredores enfilándose por un sendero. Comenzamos a subir. Un tremendo sube y baja nos esperaba zigzagueando por las callejuelas de un Arcos que se echaba a la calle para animar a los corredores. Tras ir sobrepasando corredores y sufrir demasiado en las subidas me encuentro con un ritmo algo incómodo en el km 7 y con perspectivas de volver a subir. Creo que hasta ahora he apretado lo suficiente para estar bien colocado. Llega la subida; otra más, pero esta vez con el cansancio acumulado mucho más cruel. Unas pendientes que apuntaban hacia el mismo cielo iban apareciendo tras cada esquina. No quería ni mirar. Tenía que ir echando mano de los quicios de las ventanas, de las barandillas de la pared...¡parecía que era una lagartija en vez de un corredor! 

Coronamos Arcos y llega mi terreno: la cuesta abajo. Dejo atrás al corredor con el que voy. Prometo que no me he matado de milagro. De 10 carreras iguales no creo que hubiera bajado tan rápido en ninguna de ellas. La zancada se prolongaba hasta casi más allá de mis piernas y el freno que echaban otros corredores yo lo llevaba completamente liberado. Tras salir del pueblo y volver a adentrarnos en la maleza una nueva cuesta más empinada de lo que esperaba me dio un buen susto cuando apenas pude colocar un pie tras otro...tengo que frenar un poco. Parece que he tomado una buena ventaja con la luz que me perseguía. Me quedan dos km y me hacen saber que soy segundo. Miro hacia atrás, no hay rastro de luz, pero tampoco hacia delante. La carrera será contra mi mismo a partir de ese punto. Intento marcar ritmo y me intento pellizcar, pero me falta ese fuelle que encuentro en otras ocasiones...no se me puede ir...

Llego al último cruce, me confirman mi segunda posición diciéndome que falta sólo una cuesta y estaba la meta. Me topé de bruces con la horrible sensación de no poder más...tengo que comenzar a andar a tramos, porque la inclinada cuesta no cede y se alarga en la penumbra. Al fin alcanzo la cima. Es la rotonda de meta. Sólo quería llegar ya y calmar mi agonía. Mis piernas vuelven a acelerar. Saludo a mi familia celebrándolo. Entro en meta con el número dos en mi mano. Me cuesta creer que haya conseguido el segundo puesto de la general. Tras un buen rato de espera subo a un nuevo escalón del podio, esta vez sin tener que pasar por el filtro de las categorías. No hay discusión posible, sólo uno pudo correr más que yo. 




Tras recibir mi trofeo y de vuelta a casa, no me pesa tanto el podio como la carrera que he realizado y con la sensación de poder haberlo hecho mejor cuesta arriba me pregunto...¿me habré vencido a mí mismo?


sábado, 8 de noviembre de 2014

Cuando se trata de correr rápido...

No he visto cosa más tediosa. Y es que las cada vez más frecuentes series me están acrivillando, pues estoy intentando no saltarme ninguna. Pero esto no está haciendo más que confirmar las sensaciones que ya sentía en carreras de corto kilometraje: que me reviento, me asfixio, me falta el aire, me molestan músculos que ni he estudiado...
Lo que es seguro es que es la mejor forma de ser más rápido y poder aumentar el umbral de la fatiga. Y con esa convicción hay que resistir, a pesar de tener la sensación que cada vez sufro más.
La velocidad...esa traidora que se ríe de ti tras ganarte una y otra vez en el asfalto. Pero a pesar de ello, sabes que te has dejado todo y si no lo has hecho te pellizcarás más la próxima vez. La miras en la distancia, pero sabedor de que no estás tan lejos de ella, a tan sólo un requiebro de pulsaciones. Y tras la enésima vez que sales derrotado por ella, justo después, respiras exhausto pensando en que llegará un día como el de hoy, donde los pulmones le dan ese punto extra que le faltan a tus piernas para darle un buen mordisco a esa distancia que os separa. Y un buen día os pondréis de acuerdo, le darás la mano y juntos iréis paseando en busca de tu grandeza...


Reto de hoy 16km en 1:05:00...a un ritmo de 4'04''/km.
Parando el crono en 1:04:17 a un ritmo de 4'01''/km, me siento 16km más cerca de meta...


domingo, 2 de noviembre de 2014

Hacer lo posible por lograr lo imposible...

Hoy tocaba apretar los dientes y rematar un entrenamiento semanal que hacía mucho tiempo que no lograba hacer. Con los 25 km de hoy, volvía a cerrar una semana de enfrentamiento diario contra el asfalto, sin faltar un sólo día a mi cita. Series, largas tiradas, vuelta a las series...daba igual lo que me pusieran por delante, podía con todo. Y esta semana de 100 km, llega al mismo tiempo que la confirmación de inscripción a mis dos grandes objetivos de la temporada: la Media Maratón de Jerez (7 de diciembre) y el Maratón de Sevilla (22 de febrero). No hay nada como tener en el punto de mira un objetivo imposible para meterme entre ceja y ceja poder superarlo. Y no conozco mejor forma de hacerlo que entrenar, entrenar y entrenar...
"¡No haces más que correr!"- me dicen los que sólo quedan conmigo por facebook. Si yo te contara...


lunes, 13 de octubre de 2014

Hoy es el día...

Hoy es el día en el que eres capaz de todo. Hoy es el día que dejas atrás las quejas y decides enfrentarte a tu realidad. Hoy es el día en el que miras cara a cara toda tu miseria y haces de ella la motivación que te ayuda a resurgir. Hoy es el día en el que borras de tu mente tu pasado, porque en este día, lo que hiciste o dejaste de hacer ya no te vale. Hoy es el día en el que comienzas de nuevo y la vida parte de cero. Hoy es el día en el que las líneas se escriben desde los primeros rayos de sol para volver a borrarse al anochecer. Hoy es el día en el que no valen la voluntad ni las intenciones, pues son las acciones las que definen a una persona. Hoy es el día en el que decides quién eres. Hoy es tu día. No lo dejes pasar más...



miércoles, 8 de octubre de 2014

Mis primeros 21...

Tras mis primeros 21,1 km
Este fin de semana he visitado el lugar donde corrí mi primera media maratón: la vía verde. Recuerdo que quise prepararme el reto de los 21,1km para la media de Cádiz, pero mi desconocimiento de las carreras populares hizo que se me pasara la fecha. A pesar de ello, me prometí ese mismo domingo llegar a la media y pude comprobar como atiza la distancia. Tras llegar al km 19 no podía más. Las piernas acalambradas y los lumbares dormidos acompañaban el gesto casi desencajado y el golpeteo de mis talones que se iban arrastrando por el asfalto. Acabé agotado, pero a partir de ahí supe que era capaz de enfrentarme a la media maratón.
Sincronicé música para 2 horas, porque veía factible acabar en ese tiempo. Salí despacio, sin preocuparme del crono; es más, corrí sin reloj. En meta tras unos km finales al limite paré el crono en 1:38:34...
3 años y unos meses después, habiendo rebajado esa marca en más de 18 minutos, te volví a ver y creo que va siendo hora de volvernos a retar...

Antes de comenzar mi primera media maratón

domingo, 28 de septiembre de 2014

Breña 2014...

Lo vivido en esta Breña ha sido realmente impresionante y una experiencia digna de relatar. Como siempre en una carrera pasas por un montón de etapas y por tu cabeza los pensamientos cambian continuamente, pero en una como ésta, más aún. Y estas fueron más o menos las etapas de mi Breña...

Los presagios eran ciertos. Y es que el día anterior me temía lo peor, pero nunca imaginé que tanto. Bastaron 6 km para darme cuenta dónde me había metido. De tregua tan sólo los primeros 400m de asfalto, que dieron paso a tramos inclinados de arena que no cesaron en los primeros km. Se puede decir que iba con los brazos abajo a pesar de haberme colocado bien en la salida, ya tenía en mente que me iban a ir pasando a medida que avanzara la carrera.

La esperanza. El primer trozo de sendero compactado me supo a gloria y fue la primera vez que pude intentar marcar algo de ritmo. Pero tan dulce como efímero volvimos a la arena y los pinares. A pesar de ello estoy situado el 10º en la carrera y aunque una sombra de color rojo me acecha, no pierdo de vista en la distancia a algún que otro corredor que llevo delante. Estamos aproximadamente en el km 10.

Subida entre pinares. No bastaron las cuestas, sino que había algún tramo digno de escalar, esquivando troncos, piedras y matojos. En el primero de ellos intento mantenerme fuerte al ver que el rival que tengo delante suaviza el ritmo hasta llegar a andar. Me obligo a subir corriendo a pesar de la dureza. Al llegar arriba mi ritmo ha bajado considerablemente y el corredor que andaba me alcanza de nuevo a base de zancadas. Aprieto dientes y a seguirle. Consigo que sucumba en un par de kilómetros.

Estoy en carrera. Zigzagueando entre arbustos a la velocidad de un conejo y jugándome la integridad de mi tobillo en no pocas ocasiones, parece que el no rendirme ha hecho que cambien las tornas en mi mente y paso por unos km, que aunque duros, son realmente buenos, porque he ido dando alcance con cuentagotas al 8º y 7º (al menos esos eran mis cálculos). Era muy difícil subir el ritmo para dejar atrás a cualquiera de ellos, pero aprovechando el momento justo para apretar, conseguí despegarme de cada uno de ellos. Voy muy justo. Tanto es así que adelanto la ingesta de mi segundo gel al km 19. En el último control del dorsal pregunto mi posición. Me aseguran que voy 7º y decido ir a por la carrera a pesar que la sombra roja me seguía de cerca. No sabía bien qué me esperaba.

Cuesta abajo. Una vez en la cumbre de la carrera nos esperaba el mirador de Trafalgar y unas impresionantes vistas de la costa, unidas a una bajada por un cómodo sendero. Este es mi terreno y alargando zancadas me voy aproximando al sexto corredor con mi inseparable sombra detrás. A estas alturas de las carreras las posiciones están prácticamente decididas, aunque sabemos que no se acaba hasta el final, pero es complicado que el que se haya mantenido hasta entonces decaiga. Lo cierto es que me estaba exprimiendo de lo lindo y en ese punto podía decir que iba apretando, así que no era raro que con los metros se fueran limando muy poco a poco las distancias con respecto al siguiente runner. Al adelantarlo no alcanzo a soltar más que un jadeo de ánimo, que más bien era para que lo compartiera conmigo, más que para que se lo quedara.

Exhausto. Voy 6º y lo sé a ciencia cierta. Quedan "sólo" 6 km y sé bien que como hay premios no acumulativos para la general, estoy subiendo al podio en esos momentos. Pero lo que también sé es que la sensación de fatiga que llega a tu cuerpo cuando ya no puedes correr más, no cuando no puede correr más rápido, sino la de no poder arrancar una zancada más, ha llegado a mi. Hacía bastante tiempo que no saboreaba esa agonía, pero debía seguir moviendo un pies tras otro...
Los kms pasan lentos...quedan 5 y me siento perseguido de cerca. Son 50 metros los que llevo marcándole al corredor de rojo que me lleva persiguiendo a esa distancia desde el km 10. Agonizando por el cansancio extremo mis pies se sienten obligados a continuar su camino porque mis ojos han divisado algo. Es el quinto que está a vista de pájaro. Se despierta en mi el deseo de avanzar poco a poco como había hecho hasta ahora, pero de repente me encuentro con esto...


¿Cómo me voy a enfrentar a esto ahora? Intento no pensar y preocuparme sólo del siguiente paso que debo dar. Mis piernas apenas responden. Mi cabeza ha trabajado ya demasiado...recuerdo la frase..."Quien resiste vence"...comprendo que no habían podido escoger un lema mejor para la carrera. Tras las dunas un sendero nos da respiro y tras una persecución que me parecieron horas...el quinto comienza a andar. No me lo puedo creer. Imaginaos la dureza de la prueba para que el corredor que va en quinta posición se ponga a caminar y cuando paso por al lado para animarlo me diga que es no puede más. Estamos en el km 25. 

El podio me llama. Rezo para que el sendero nos conduzca hasta meta, pero nos vuelven a meter por la breña y para sorpresa mía tramos de cuestas que a esa altura de carrera me parecieron excesivamente crueles. Ahora soy yo el que comienza a andar. No lo había hecho nunca. Agachado, apoyándome sobre las rodillas y tambaleándome supero los últimos tramos de arena volviendo, no sé cómo, a volver a correr tras cada subida. Enfilando la carretera queda un km y medio. Sigo manteniendo a ralla al de rojo. Pero el final de carrera quiso atizarme como la Breña me había atizado durante 27 km. A falta de 400 una esquina con no muy clara señalización me lleva por el camino equivocado  y tengo que frenar en seco, volverme y reanudar la carrera, viéndome superado por el 6º, pero las fuerzas restantes apenas me daban para llegar a meta. No pudeapretarle para disputarle la posición faltando tan poco. Lo que no pudo arrebatarme en 28 km me lo birló una mala señalización. Me importa más bien poco, llego a meta sabiendo que hago podio y sobre todo con la incredulidad y felicidad en el rostro de cómo me había enfrentado a la Breña. 

Satisfecho y con muchas imágenes en mi cabeza, toca subir escalón después de finalizar carrera, una vez más y segundo consecutivo...

¡VAMOS BUYO!








viernes, 26 de septiembre de 2014

La Breña me espera...

¿Has tenido alguna vez la sensación del reto en tu cuerpo? Esa en la que te invade la incertidumbre de si vas a ser capaz de hacer algo o no...tan diferente a un objetivo que te asegura la victoria.
Pues ahí está, la llevo dentro y de no ser por el ajetreado día a día hubiera estado retumbando en mi interior durante todos estos días, pero que hoy al parar, ha aflorado. El año pasado me hice esquivo ante ella, pero la sombra de su recuerdo me ha perseguido hasta que mañana nos veamos cara a cara. 
La ignorancia puede ser mi única aliada, ya que apenas conozco el terreno por donde tendré que arrastrar mis pies, aunque algo me hace presagiar que va a ser mucho peor de lo que creo...

Mañana más que nunca...¡Quien resiste vence!


jueves, 18 de septiembre de 2014

42...

En la mañana de un día cualquiera despiertas con la sensación de que algo no ha cambiado. Pero el amanecer trae tras de sí el vuelco que pone de nuevo el corazón a latir a ritmo de 42 pulsaciones por deseo y al volver la mirada hacia el infinito el límite se extiende más allá del mismo horizonte. El cuerpo se mueve solo y estás a la merced de la voluntad que caprichosa se manifiesta cada vez que se alza la vista. Y sólo se parará tras cruzar la línea...para volver a empezar en la mañana de un día cualquiera.

MARATÓN DE SEVILLA
22 de Febrero de 2015

domingo, 14 de septiembre de 2014

I Trail playa de Camposoto...

Pues va a ser que la playa es lo mío. Y no precisamente para descansar y disfrutar del sol, sino justamente para todo lo contrario, sufrir y resistir el azote del calor.
En la salida nos enteramos que alargan el recorrido más de un km, por lo que serían 9 y algo los km que nos íbamos a tener que comer de arena entre dunas y la engañosa orilla. Lo conocía bien, ya que mi trail favorito de 26km, comparte esa parte del trayecto. 
Parece que tengo buen ojo, pues bajo el arco de salida me coloco detrás de uno que yo creía que iba a salir rápido para evitar aglomeraciones iniciales y a la postre fue el vencedor de la prueba. Lo típico, pistoletazo y tres que salen disparados como corredores de 200 m. Los dos primeros km siempre son el termómetro de los corredores, donde se ve a qué va a optar cada uno. Entre idas y venidas de uno y otro me aposento en 10º lugar y sin dejar marchar demasiado el cogote del que me precede, comienzo a marcar mi ritmo. 
Van pasando los metros y voy tan concentrado en mi zancada que no me voy dando cuenta de lo que voy sufriendo. A cada atisbo de toma de conciencia sobre mis músculos la fatiga asomaba traicionera pidiendo clemencia. Pero mi terreno fetiche me estaba llevando cada vez más cerca del siguiente corredor. Antes de la punta del boqueron paso al 9º y voy enfilando al 8º, que acabaría cediendo justo antes del control de paso. Una vez adentrados en las dunas parece que el 7º no soporta una pisada más de arena seca y lo paso animándolo ante el ritmo cada vez más decadente que llevaba. Y es que las dunas hacen estragos cuando se alargan y alargan a lo largo del camino y cuando parece que ves el final, una curva traicionera te trae más arena seca. A pesar de no saber exactamente mi puesto el 6º está ahí. La arena me está machacando. Es el km 7 y el regusto ácido de la fatiga comienza a aparecer. Demasiado pronto. Pero el 6º está ahí. Llegan las primera tablas, pero se van intercalando con tramos de blanca arena de la batería de Urrutía. Doy un arreón antes del control y me coloco delante sin saber si voy a poder mantenerme ahí. Me da igual, voy a pegar un golpe y a decir que aquí estoy yo. No fue tan fácil como el anterior. A cada pisada sin ritmo me sentía perseguido cada vez más de cerca. Estas tablas me las conozco...ahí está Yoyi que me va gritando que voy sexto. Nos adentramos de nuevo en la playa...
Sólo quedaba un km y con un vistazo atrás me doy cuenta que he sacado unos metros. No me fío un pelo e intento meter ritmo para asegurarme...Enfilo la meta soltando un ¡vamos! que hacía tiempo no salía de mi, pensando que he dejado lo que tenía. Sé que he sido sexto...y al parecer hay premios por categorías, aunque el mayor premio es la satisfacción de cómo he corrido. Esta vez sí he merecido el podio. 
Con la medalla en el pecho y el diploma que me acredita como 2º en la categoría senior, en vez de dirigir la mirada hacia el siguiente peldaño del podio, la dirijo a mi reloj porque sé que mi batalla está en mi propio crono...





Distancia: 9.150m
Posición general: 6
Posición categoría: 2
Tiempo: 39 min 27 seg
Promedio: 4:19 min/km

sábado, 6 de septiembre de 2014

II Carrera Media Markt

Tener un compañero de viaje sirve y mucho cuando vas ensimismado en tu sufrimiento. Y es que la agonía parece menor cuando se comparte. Eso fue lo que pasó hoy allá por el km 5 y pico, donde un máquina y compañero de locura en esto del running me dio dos palmaditas en la espalda para recordarme que me estaba durmiendo en los laureles y que tocaba pellizcarse un poco más. Fue quien me llevó hasta la meta y al que le debo prácticamente mi puesto (por cierto, el 24 cuando hace 2 años fue el 119). No está mal. Hoy empecé regulándome más que otras veces, para no asfixiarme tan pronto, cosa que agradecí luego para no ir tan al límite. 
Gran organización, y a pesar de la barra colapsada, son 8 euros para muchas cosas (montaditos, bebidas, avituallamientos, parafernalia para los niños...).
Buen momento cervecero postcarrera contando el kilometraje de cada uno y proponiendo nuevos retos...
Buenas sensaciones y esto no acaba más que empezar...




Distancia: 9.250m
Posición general: 24
Posición categoría: 17
Tiempo: 36 min 15 seg
Promedio: 3:56 min/km
La Breña espera el día 27...

lunes, 1 de septiembre de 2014

I Carrera Popular de Paterna

No hay mejor forma de ponerte en tu sitio que corriendo una carrera con nivel. Nivel que por otro lado no esperaba, pero que descubrí en el primer km cuando, a pesar de marcar 3'28", el puñado de corredores que tenía por delante se contaban por decenas. 
El jadeante final con corredores por detrás pisándome los talones, no maquilla el hecho de ir todavía más lento de lo que espero y deseo. Supongo que la paciencia debe ser una virtud en la que tengo que prosperar en este inicio de temporada. Las metas son duras y el camino hacia ellas es largo...


Distancia: 7.800m
Posición general: 22
Posición categoría: 6
Tiempo: 28 min 40 seg
Promedio: 3:40 min/km


martes, 26 de agosto de 2014

Próximas citas...

Cito las próximas pruebas que ya están fechadas en mi calendario con un breve comentario sobre las mismas. Ánimo y buen running a todos.

30 de Agosto -> I Carrera Popular Paterna de la Rivera. 
Competición pequeña y de estreno, con no más de 200 participantes, como las que a mi me gustan. Una pena que se haya plantado en un mes incómodo y que a pesar del entrenamiento de fondo de la semana pasada (superando el reto de hacer 100km en bici con el que me quedé la espinita el verano pasado) no llego con la velocidad que quisiera para una prueba corta.

6 de Septiembre -> II Carrera Popular Media Markt Jerez. 
Prueba sensacional y con una estupenda organización, aunque algo masificada para mi gusto. Unas mil personas participan en estos 9,250 m que se atragantan un poco entre el calor y los repechillos. Esperemos que la prueba de este finde me de ritmo de carrera para no ahogarme bajo el calor de la laguna jerezana.

27 de Septiembre -> Trail Bronce Solidaria.
Dentro de la prueba de las 24h Solidarias Breña Extreme participaré en la hermana menor, con una vuelta al circuito de unos 28km. Prueba completamente solidaria de los mismos organizadores de las 7 playas. Ya el año pasado me quedé con el gusanillo y este año he picado. Se convertirá en la primera gran prueba de la temporada, aprovechando que he comenzado a entrenar antes.

Se abre la veda, así que a correr...¡ups! Se me olvida una cosa...hay que entrenar antes...


domingo, 27 de julio de 2014

II Carrera Popular Nocturna...


Tan sólo 3 semanas. Ese es el tiempo que he necesitado para subir al tercer escalón del podio. Y es que esta pretemporada no ha podido comenzar mejor para coger confianza e ir planeando posibles metas. 
La carrera muy bien organizada, sin ánimo de lucrarse (con 5€ camiseta, cronometraje, barrita de cereales, bocadillo de filete, refresco, plátano, agua en meta y en avituallamiento a mitad de carrera) y sin exceder el número de participantes para ir cómodo durante el recorrido. 

Reestreno de mi cuñado, esta vez convirtiéndose en finisher, y una meta más para Yoli acabando a buen ritmo y dándolo todo al final, nos fuimos cruzando durante el camino para darnos un aliento que nos faltaba. A pesar de no poder encontrar el ritmo que me llevara a seguir al grupo que quería, a la altura que estamos y con el poco entrenamiento salí contento de poder marcar a 3'53''/km; mucho mejor de lo que me esperaba.
Mi sorpresa llega en meta cuando me dan el papelito con mi posición y al ver el 3, comprendo que el esfuerzo realizado, sin duda, ha merecido la pena. Comienzo a dar saltos y voy corriendo a contárselo a la familia que esperaba en la rotonda de meta. No es fácil subir a un podio. Soy muy consciente de ello. Pero tampoco soy tan vanidoso como para creerme nada;  sé perfectamente que he quedado el 32 en la general.
A pesar de todo a disfrutarlo pues tras mi primer podio hace un año, sigo diciendo lo mismo: puede ser el último que saboree. Eso sí...grandes cosas esperan este año...

       





Este podio va por ti mi querido amigo peludo...




domingo, 20 de julio de 2014

¿Corremos juntos?...

Las vacaciones: Dícese del periodo de tiempo que crea un estado de bienestar en el cual las siestas se alargan por más de dos horas y las madres se dedican con esmero a que perdamos toda finura que en nuestro morfotipo hayamos podido lograr a lo largo de todo un año. Aclarado el término, ahora comprenderéis la situación actual en la cual se encuentran muchas personas como yo.
Pero los hay masocas que se resisten a lo inevitable y en medio de este paraíso de comida y descanso deciden levantarse un domingo a horas indecentes para ir al quinto pino a echar una carrerita. La compañía hace mucho y ante la idea de correr con aficionados al running sin ningún tipo de presión más que lo que uno quisiera forzar, nos plantamos los ya habituales más la meritoria incorporación de Jesuli en Zahara de los Atunes. El reto era subir hasta un faro más lejano y escondido de lo que hubiéramos firmado. 12km para comenzar a apretar las clavijas en esta especie de minipretemporada en la que nos encontramos.
Se salió de buen rollo, pero al poco cada uno ya iba marcando claramente sus objetivos. El mío era obligarme todo lo que pudiera, aunque sabía que no iba a poder ir tan rápido como me hubiera gustado. Así pues se hizo un grupito de 5 que encabezábamos la carrera y fuimos tirando alejándonos poco a poco del resto. A duras penas llegué con el grupo hasta arriba del faro tras una cuesta de las que minan la moral, consiguiendo no rendirme. Hay un pequeño momento de tregua cuesta abajo, mientras voy saludando a los que venían sufriendo cuesta arriba, hasta que tras engancharse un nuevo corredor que venía fortísimo, el grupo se comienza a estirar hasta dejar destacados a tres en cabeza y un dueto perseguidor al que intentaba por todos los medios no despegarme. Aguanté hasta el km 8. A partir de ahí asimilé que el trío de cabeza era inalcanzable y decidí hacer mi carrera, tomándome un pequeño respiro y achuchando a los dos corredores que iban delante.  La carrera se había roto y se había convertido en eso, una carrera más. Así que aprieto y me adelanto poniéndome 4º, aunque uno de los corredores me pisa los talones. Tras un zigzagueo parece que cede e intento mantener el ritmo para llegar a mi meta un poco más aliviado. Buenas sensaciones, pero sabiendo que estoy bastante lejos de mi mejor nivel. Lo mejor son las ganas de mejorar que me ha dejado este vespertino rodaje.
Poco después de llegar, comenzaron a asomar por meta Ale, Migue y Ángel, que también agradecieron el esfuerzo de haber venido. La ovación de la mañana claramente se la llevó Jesuli, que dobló su kilometraje en un paraje poco propicio para ello. Al final nos acostumbramos a la frasecita...."Me parece a mi..."

Los 5 artistas del asfalto un poco de canto

sábado, 19 de julio de 2014

Todo camino empieza por un pequeño paso...

No importa que no sepas donde vas, ni adonde dirigirte...la vida es así. Es bastante raro encontrar a personas con firmes decisiones de su destino y sin dudar te respondan donde se ven dentro de 10, 15 ó 20 años. Las admiro, pero he de reconocer que a la vez pongo un hato de duda en sus afirmaciones. Será por mi naturaleza de creer que uno sólo puede llevar bajo el brazo la forma en la que va a vivir lo que le llegue y no tanto en sí el lugar en el cual hacerlo. Te puedo asegurar que he estado en lugares que nunca pensé estar y he hecho cosas que nunca imaginé que llegaría a hacer.

Pero también es importante no dejar de caminar para no verte engullido en la vorágine de lo inmediato y en un sólo giro de rotación de la Tierra te veas en un lugar al que nunca quisiste llegar. Por eso, camina...no importa donde, el tiempo te lo dirá, pero nunca puedes dejar de avanzar, de dar un paso al frente...y así estarás más cerca de tu próximo destino. Espéralo con los brazos abiertos sea cual sea, no sufras con los nervios que afloran al acercarte a él y sobre todo, no olvides disfrutar por el camino...


lunes, 9 de junio de 2014

La carrera más larga de mi vida...

Comenzará la carrera que no tiene fin, en la cual sólo los valientes se embarcan y llegan al final, porque la vida les ha ido enseñando que la meta es el propio camino que se va recorriendo y no está tras una línea...no es algo que llegue, sino que se va viviendo y saboreando poco a poco llegando adentro convertido en la palabra que todos buscan: felicidad.

Y la más arriesgada de las aventuras nos hará recorrer caminos no escritos, con la certeza de que cuando las fuerzas le flaqueen a uno, el otro le dará energías, porque en ningún momento nos vamos a detener, más que para coger aliento y seguir hacia delante. Y si hace falta ir regando a los lados del camino porque el sendero se enturbia, seré yo el que apriete el ritmo para hacerlo y si el camino se torna hacia arriba y no nos deje ver por dónde sigue habrá una torre siempre visible que nos haga recordar hasta 58 veces por qué estamos ahí...

Porque a partir del primer día del resto de nuestras vidas las pisadas serán 4 y no 2...



sábado, 31 de mayo de 2014

4.2....

"Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso y tratar a estos dos impostores de la misma manera..."

Quizás esta frase la he tomado tan al pie de la letra y he llegado a tal control de mis emociones que le he restado en demasía festejo a mis logros. Es por ello, que tras todo lo vivido desde aquel maratón parísino de 2012, pasando por Sevilla y llegando a mi tercer maratón en Madrid, he decidido que ha llegado la hora de exteriorizar de algún modo aquello que he ido experimentando en mi interior durante este largo camino. Y no creo que haya mejor forma que mostrar como late mi corazón cada vez que un reto nuevo lo visita...

  

lunes, 28 de abril de 2014

Maratón de Madrid...

Una historia tiene más valor cuando son varios los que la narran...y más una historia así. Esta no es la historia de un maratón cualquiera, es la historia del Maratón de Madrid de 2014...
Dicen que un maratón comienza mucho antes de correrlo, así que había mucho que compartir en el camino de ida a Madrid. Nervios, emoción, miedos, ilusión, ganas y un sinfín de sensaciones que cuando se comparten con ciertas personas tienen aún más valor. Y es que no hay nada como respirar el mismo aire para saber de qué estamos hablando. Con la inmejorable compañía de Ale, Migue, Ángel, Yoyi y más tarde de Pidre, 6 historias se fundían en un mismo asfalto para hacer de este fin de semana una experiencia más que inolvidable. 

Creo que es la primera vez que disfruto tanto de la feria del corredor. Un montaje impresionante, donde todo es running, me hacía estar como un niño chico en un parque de atracciones. Incluso conseguí echarme una foto con el gran Chema Martínez, posteriormente twiteada y marcada como favorita por el propio Chema. Todo un lujo.
La carrera se acercaba, y tras un paseo en coche para visualizar las zonas más conflictivas del circuito, marcaba a fuego en mi camino el km 35 como punto clave, ya que el camino parecía elevarse sin contemplaciones a partir de ahí. Tras la visita al Bernabeu, la noche caía y ponía fin a un día repleto de emociones y nervios. Bastante cansado dejo caer la indumentaria sobre la silla, preparo los geles en mi cinturón y comienzo a soñar 10229 veces con la línea de meta.

Suena la alarma a las 6 a.m. como de costumbre. El día previo había colmado la expectación y suavizado los nervios. Sin querer terminar de creerme la dureza del recorrido intento aplacar mi pesadumbre pensando que sólo serán 3km los realmente duros. Inconsciente de mi. A pesar de haber querido evitar este maratón, a medida que se acercaba lo temido del mismo era lo que alimentaba mi motivación. 

Llegamos a la línea de salida justo para dejar a Yoli en la salida del 10.000. Por delante el reto de batir un crono de 1:07 y 7000 corredores para presenciarlo. La marea morada sale disparada bajo la atenta mirada de los 22.000 que esperábamos nuestro turno. Se acerca la hora, faltan 5 minutos y todos se saltan de cajón. Los runners se aprietan. Ya no hay vuelta atrás.

El maratón de París lo hice para acabarlo...en Sevilla me propuse mantener un ritmo constante durante toda la carrera...en Madrid había decidido correr. Y salí con esa sensación de tirarme a la piscina sin poder controlar las posibles adversidades de carrera. Pero esa fue mi opción y la defendí hasta el final. Tras el cabreo de los primero km por una salida mal organizada y apretada (primer km en 5:06) comienzo a seguir a las liebres de 3h 15min y me parece que van demasiado escopetadas. Como mi intención era rodar por delante de ellas tenía que apretar, aunque fuera sólo el km 5. Justo antes me doy cuenta que los del 10km ruedan por una paralela y me acerco al lateral por si veo a Yoli....¡¡y síiiii!! Por ahí iba pegando saltos. ¡Vamos!

No me convencía nada mi estrategia de carrera, porque sabía que en el treinta y pico iba a petar. Pero no fue así...fue mucho antes. En el km 12 ya bajaba el ritmo medio a 4'30'', pero los isquios de la pierna izquierda se me empiezan a coger. ¿Tan pronto? El riesgo de ir rápido comenzaba a pasar factura. Intento distraerme, los km iban pasando bastante rápidos, aunque la molestia constante hacía que las dudas aumentaran exponencialmente. Entramos en la veintena por la plaza del Sol abarrotada y no dejo de acelerar y acelerar llegando a marcar en algún km 4'09''. Casi prefería que el terreno picara hacia arriba, ya que cuesta abajo hacía que mi pierna sufriera aún más. Había pasado la media y al contrario de otras ocasiones no estaba intacto. Era la primera vez que llegaba a la media del maratón con síntomas verdaderos de cansancio.

A pesar de su dureza, que por otro lado es su encanto, el recorrido era precioso, pero había momentos que iba tan absorto en mi carrera que ni sabía por dónde estaba pasando. Llego al 25 donde estaba Yoyi antes de entrar en la Casa de Campo. Chute de energía y a comerme la arboleda. Comienza a rascar el terreno cuesta arriba y la pierna, que había olvidado por unos km, vuelve a dar la lata. Tengo que apretar los dientes, pero aún quedaba una eternidad. Fueron duros esos km, pero para dura la cuesta de salida de la Casa de Campo. ¿A quién se le ocurre poner esta pared a la altura que estamos? Tengo que pedir ayuda varias veces en estos km a un patinador para que me eche un poco de reflex en la pierna. Un poco de sugestión (porque lo que era frío y analgesia me parece a mi que no) y a seguir para delante en busca del 30. De nuevo veo a Yoli por un instante a la que me quejo de la pierna, mientras ella sólo me animaba. Tengo un par de km para pensar y decidir si escudarme en el dolor de la pierna conformándome con un crono más que decente o echar mano de la "huevosterona" y enfrentarme de verdad al maratón...

Todavía no he dicho mi última palabra. Llega el km 32. El asfalto se torna cuesta arriba y a partir de ahí el horizonte sólo se vería en lo alto. Llegó el momento, era lo que estaba esperando y para lo que había entrenado. Me vengo arriba y zigzagueando a un ritmo vertiginoso (4'20'') comienzo a dejar atrás corredores a puñados. En 10 km adelanto a 264 corredores, que daban muestra de la cara más amarga del maratón. Aún no me ha tocado a mi y mientras miro cara a cara al gigante de la cara de alquitrán no veo más allá del metro que me tengo que comer en cada zancada.

Pero como a todos, me llegó el momento del hachazo y fue antes del km 39. No esperaba que el recorrido no cediera por un instante su pendiente en esos km y ante la constante subida en el prolongado tiempo sucumbo en mi ritmo. La mente ha llegado a su límite, las piernas no dan para más y la media de carrera iba subiendo inexorablemente. Quien me viera pensaría que había declinado en mi empeño, pero por dentro iba pellizcándome y dando latigazos para continuar...no puedo más, esto es criminal. Parece que no avanzo en la calzada, pero a lo lejos por fin diviso la entrada al retiro.

La gente se agolpaba a los lados, pero no me importaba. No había nadie en meta que me esperara, nadie para verme y regodearme de haber recorrido 42 km. No tenía nada que demostrarle a toda esa multitud...a nadie, menos a mi. No había estado peleando durante 41km para que se me fuera mi reto en el último. Sabía que había perdido tiempo en los últimos 3km pero no quería arrepentirme tras la línea de meta. Aprieto...créeme cuando te digo que no me quedaba nada dentro, pero apreté deseando que aparecieran los arcos que indicaban que la meta se acercaba. Miro continuamente el crono y alzo la vista...la meta. Me dejo todo en los últimos 195m. Entro en meta reventado y apoyándome en un auxiliar intento tomar aire diciéndole lo tremendo que habían sido los últimos km del maratón. No tengo ganas ni de celebrarlo, pese a que había conseguido por segundos alcanzar una marca casi impensable (3h 9min 47seg...4'29min/km). Digiero mal el final del maratón hasta que comienzo a recibir noticias de los destellos de meta...

Esta vez la grandeza de la que siempre hablo se ha dividido para brillar en 5 historias diferentes, un 10.000 para rozar la hora y disminuir la marca en 6min, un maratón lesionado desde el km 15 y el segundo en 2 meses y tres estrenos que decidieron elegir el más pronunciado de los maratones para lograr la machada de recorrer 42km 195m. Chicos...realmente no sois conscientes de lo que habéis alcanzado...

Postrado en el sofá tras pasar el día con serias dificultades para caminar derecho, el prisma de ayer ha cambiado y comienzo a valorar lo conseguido. Sólo basta que me digan que repito compañía y...te lo firmo, ¿cuál es el próximo?