domingo, 28 de septiembre de 2014

Breña 2014...

Lo vivido en esta Breña ha sido realmente impresionante y una experiencia digna de relatar. Como siempre en una carrera pasas por un montón de etapas y por tu cabeza los pensamientos cambian continuamente, pero en una como ésta, más aún. Y estas fueron más o menos las etapas de mi Breña...

Los presagios eran ciertos. Y es que el día anterior me temía lo peor, pero nunca imaginé que tanto. Bastaron 6 km para darme cuenta dónde me había metido. De tregua tan sólo los primeros 400m de asfalto, que dieron paso a tramos inclinados de arena que no cesaron en los primeros km. Se puede decir que iba con los brazos abajo a pesar de haberme colocado bien en la salida, ya tenía en mente que me iban a ir pasando a medida que avanzara la carrera.

La esperanza. El primer trozo de sendero compactado me supo a gloria y fue la primera vez que pude intentar marcar algo de ritmo. Pero tan dulce como efímero volvimos a la arena y los pinares. A pesar de ello estoy situado el 10º en la carrera y aunque una sombra de color rojo me acecha, no pierdo de vista en la distancia a algún que otro corredor que llevo delante. Estamos aproximadamente en el km 10.

Subida entre pinares. No bastaron las cuestas, sino que había algún tramo digno de escalar, esquivando troncos, piedras y matojos. En el primero de ellos intento mantenerme fuerte al ver que el rival que tengo delante suaviza el ritmo hasta llegar a andar. Me obligo a subir corriendo a pesar de la dureza. Al llegar arriba mi ritmo ha bajado considerablemente y el corredor que andaba me alcanza de nuevo a base de zancadas. Aprieto dientes y a seguirle. Consigo que sucumba en un par de kilómetros.

Estoy en carrera. Zigzagueando entre arbustos a la velocidad de un conejo y jugándome la integridad de mi tobillo en no pocas ocasiones, parece que el no rendirme ha hecho que cambien las tornas en mi mente y paso por unos km, que aunque duros, son realmente buenos, porque he ido dando alcance con cuentagotas al 8º y 7º (al menos esos eran mis cálculos). Era muy difícil subir el ritmo para dejar atrás a cualquiera de ellos, pero aprovechando el momento justo para apretar, conseguí despegarme de cada uno de ellos. Voy muy justo. Tanto es así que adelanto la ingesta de mi segundo gel al km 19. En el último control del dorsal pregunto mi posición. Me aseguran que voy 7º y decido ir a por la carrera a pesar que la sombra roja me seguía de cerca. No sabía bien qué me esperaba.

Cuesta abajo. Una vez en la cumbre de la carrera nos esperaba el mirador de Trafalgar y unas impresionantes vistas de la costa, unidas a una bajada por un cómodo sendero. Este es mi terreno y alargando zancadas me voy aproximando al sexto corredor con mi inseparable sombra detrás. A estas alturas de las carreras las posiciones están prácticamente decididas, aunque sabemos que no se acaba hasta el final, pero es complicado que el que se haya mantenido hasta entonces decaiga. Lo cierto es que me estaba exprimiendo de lo lindo y en ese punto podía decir que iba apretando, así que no era raro que con los metros se fueran limando muy poco a poco las distancias con respecto al siguiente runner. Al adelantarlo no alcanzo a soltar más que un jadeo de ánimo, que más bien era para que lo compartiera conmigo, más que para que se lo quedara.

Exhausto. Voy 6º y lo sé a ciencia cierta. Quedan "sólo" 6 km y sé bien que como hay premios no acumulativos para la general, estoy subiendo al podio en esos momentos. Pero lo que también sé es que la sensación de fatiga que llega a tu cuerpo cuando ya no puedes correr más, no cuando no puede correr más rápido, sino la de no poder arrancar una zancada más, ha llegado a mi. Hacía bastante tiempo que no saboreaba esa agonía, pero debía seguir moviendo un pies tras otro...
Los kms pasan lentos...quedan 5 y me siento perseguido de cerca. Son 50 metros los que llevo marcándole al corredor de rojo que me lleva persiguiendo a esa distancia desde el km 10. Agonizando por el cansancio extremo mis pies se sienten obligados a continuar su camino porque mis ojos han divisado algo. Es el quinto que está a vista de pájaro. Se despierta en mi el deseo de avanzar poco a poco como había hecho hasta ahora, pero de repente me encuentro con esto...


¿Cómo me voy a enfrentar a esto ahora? Intento no pensar y preocuparme sólo del siguiente paso que debo dar. Mis piernas apenas responden. Mi cabeza ha trabajado ya demasiado...recuerdo la frase..."Quien resiste vence"...comprendo que no habían podido escoger un lema mejor para la carrera. Tras las dunas un sendero nos da respiro y tras una persecución que me parecieron horas...el quinto comienza a andar. No me lo puedo creer. Imaginaos la dureza de la prueba para que el corredor que va en quinta posición se ponga a caminar y cuando paso por al lado para animarlo me diga que es no puede más. Estamos en el km 25. 

El podio me llama. Rezo para que el sendero nos conduzca hasta meta, pero nos vuelven a meter por la breña y para sorpresa mía tramos de cuestas que a esa altura de carrera me parecieron excesivamente crueles. Ahora soy yo el que comienza a andar. No lo había hecho nunca. Agachado, apoyándome sobre las rodillas y tambaleándome supero los últimos tramos de arena volviendo, no sé cómo, a volver a correr tras cada subida. Enfilando la carretera queda un km y medio. Sigo manteniendo a ralla al de rojo. Pero el final de carrera quiso atizarme como la Breña me había atizado durante 27 km. A falta de 400 una esquina con no muy clara señalización me lleva por el camino equivocado  y tengo que frenar en seco, volverme y reanudar la carrera, viéndome superado por el 6º, pero las fuerzas restantes apenas me daban para llegar a meta. No pudeapretarle para disputarle la posición faltando tan poco. Lo que no pudo arrebatarme en 28 km me lo birló una mala señalización. Me importa más bien poco, llego a meta sabiendo que hago podio y sobre todo con la incredulidad y felicidad en el rostro de cómo me había enfrentado a la Breña. 

Satisfecho y con muchas imágenes en mi cabeza, toca subir escalón después de finalizar carrera, una vez más y segundo consecutivo...

¡VAMOS BUYO!








viernes, 26 de septiembre de 2014

La Breña me espera...

¿Has tenido alguna vez la sensación del reto en tu cuerpo? Esa en la que te invade la incertidumbre de si vas a ser capaz de hacer algo o no...tan diferente a un objetivo que te asegura la victoria.
Pues ahí está, la llevo dentro y de no ser por el ajetreado día a día hubiera estado retumbando en mi interior durante todos estos días, pero que hoy al parar, ha aflorado. El año pasado me hice esquivo ante ella, pero la sombra de su recuerdo me ha perseguido hasta que mañana nos veamos cara a cara. 
La ignorancia puede ser mi única aliada, ya que apenas conozco el terreno por donde tendré que arrastrar mis pies, aunque algo me hace presagiar que va a ser mucho peor de lo que creo...

Mañana más que nunca...¡Quien resiste vence!


jueves, 18 de septiembre de 2014

42...

En la mañana de un día cualquiera despiertas con la sensación de que algo no ha cambiado. Pero el amanecer trae tras de sí el vuelco que pone de nuevo el corazón a latir a ritmo de 42 pulsaciones por deseo y al volver la mirada hacia el infinito el límite se extiende más allá del mismo horizonte. El cuerpo se mueve solo y estás a la merced de la voluntad que caprichosa se manifiesta cada vez que se alza la vista. Y sólo se parará tras cruzar la línea...para volver a empezar en la mañana de un día cualquiera.

MARATÓN DE SEVILLA
22 de Febrero de 2015

domingo, 14 de septiembre de 2014

I Trail playa de Camposoto...

Pues va a ser que la playa es lo mío. Y no precisamente para descansar y disfrutar del sol, sino justamente para todo lo contrario, sufrir y resistir el azote del calor.
En la salida nos enteramos que alargan el recorrido más de un km, por lo que serían 9 y algo los km que nos íbamos a tener que comer de arena entre dunas y la engañosa orilla. Lo conocía bien, ya que mi trail favorito de 26km, comparte esa parte del trayecto. 
Parece que tengo buen ojo, pues bajo el arco de salida me coloco detrás de uno que yo creía que iba a salir rápido para evitar aglomeraciones iniciales y a la postre fue el vencedor de la prueba. Lo típico, pistoletazo y tres que salen disparados como corredores de 200 m. Los dos primeros km siempre son el termómetro de los corredores, donde se ve a qué va a optar cada uno. Entre idas y venidas de uno y otro me aposento en 10º lugar y sin dejar marchar demasiado el cogote del que me precede, comienzo a marcar mi ritmo. 
Van pasando los metros y voy tan concentrado en mi zancada que no me voy dando cuenta de lo que voy sufriendo. A cada atisbo de toma de conciencia sobre mis músculos la fatiga asomaba traicionera pidiendo clemencia. Pero mi terreno fetiche me estaba llevando cada vez más cerca del siguiente corredor. Antes de la punta del boqueron paso al 9º y voy enfilando al 8º, que acabaría cediendo justo antes del control de paso. Una vez adentrados en las dunas parece que el 7º no soporta una pisada más de arena seca y lo paso animándolo ante el ritmo cada vez más decadente que llevaba. Y es que las dunas hacen estragos cuando se alargan y alargan a lo largo del camino y cuando parece que ves el final, una curva traicionera te trae más arena seca. A pesar de no saber exactamente mi puesto el 6º está ahí. La arena me está machacando. Es el km 7 y el regusto ácido de la fatiga comienza a aparecer. Demasiado pronto. Pero el 6º está ahí. Llegan las primera tablas, pero se van intercalando con tramos de blanca arena de la batería de Urrutía. Doy un arreón antes del control y me coloco delante sin saber si voy a poder mantenerme ahí. Me da igual, voy a pegar un golpe y a decir que aquí estoy yo. No fue tan fácil como el anterior. A cada pisada sin ritmo me sentía perseguido cada vez más de cerca. Estas tablas me las conozco...ahí está Yoyi que me va gritando que voy sexto. Nos adentramos de nuevo en la playa...
Sólo quedaba un km y con un vistazo atrás me doy cuenta que he sacado unos metros. No me fío un pelo e intento meter ritmo para asegurarme...Enfilo la meta soltando un ¡vamos! que hacía tiempo no salía de mi, pensando que he dejado lo que tenía. Sé que he sido sexto...y al parecer hay premios por categorías, aunque el mayor premio es la satisfacción de cómo he corrido. Esta vez sí he merecido el podio. 
Con la medalla en el pecho y el diploma que me acredita como 2º en la categoría senior, en vez de dirigir la mirada hacia el siguiente peldaño del podio, la dirijo a mi reloj porque sé que mi batalla está en mi propio crono...





Distancia: 9.150m
Posición general: 6
Posición categoría: 2
Tiempo: 39 min 27 seg
Promedio: 4:19 min/km

sábado, 6 de septiembre de 2014

II Carrera Media Markt

Tener un compañero de viaje sirve y mucho cuando vas ensimismado en tu sufrimiento. Y es que la agonía parece menor cuando se comparte. Eso fue lo que pasó hoy allá por el km 5 y pico, donde un máquina y compañero de locura en esto del running me dio dos palmaditas en la espalda para recordarme que me estaba durmiendo en los laureles y que tocaba pellizcarse un poco más. Fue quien me llevó hasta la meta y al que le debo prácticamente mi puesto (por cierto, el 24 cuando hace 2 años fue el 119). No está mal. Hoy empecé regulándome más que otras veces, para no asfixiarme tan pronto, cosa que agradecí luego para no ir tan al límite. 
Gran organización, y a pesar de la barra colapsada, son 8 euros para muchas cosas (montaditos, bebidas, avituallamientos, parafernalia para los niños...).
Buen momento cervecero postcarrera contando el kilometraje de cada uno y proponiendo nuevos retos...
Buenas sensaciones y esto no acaba más que empezar...




Distancia: 9.250m
Posición general: 24
Posición categoría: 17
Tiempo: 36 min 15 seg
Promedio: 3:56 min/km
La Breña espera el día 27...

lunes, 1 de septiembre de 2014

I Carrera Popular de Paterna

No hay mejor forma de ponerte en tu sitio que corriendo una carrera con nivel. Nivel que por otro lado no esperaba, pero que descubrí en el primer km cuando, a pesar de marcar 3'28", el puñado de corredores que tenía por delante se contaban por decenas. 
El jadeante final con corredores por detrás pisándome los talones, no maquilla el hecho de ir todavía más lento de lo que espero y deseo. Supongo que la paciencia debe ser una virtud en la que tengo que prosperar en este inicio de temporada. Las metas son duras y el camino hacia ellas es largo...


Distancia: 7.800m
Posición general: 22
Posición categoría: 6
Tiempo: 28 min 40 seg
Promedio: 3:40 min/km