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Entradas

Media Maratón Sevilla 2018...

Poco antes de las 7 a.m. poníamos rumbo a Sevilla para enfrentarnos a la media maratón, y casi sin darme cuenta, dibujaba "1 y 1/2" en el cristal de la ventanilla como si quisiera que quedara constancia de algún modo de la deuda que tenía pendiente.
Tras haber tenido que improvisar la recogida del dorsal ayer a última hora, mi cuñado y yo madrugábamos hoy junto a mi padre que nos iba a hacer de manager. ¡Vaya mérito!
Los pies dormidos en el calentamiento, daban muestra del frío que hacía, con lo que había que entrar bien en calor antes de la salida. Se hizo lo que se pudo, aunque como ayuda hoy corría con manguitos (rollazo que me he pegado). Encajonado en el primer habitáculo ansiaba escuchar el pistoletazo para ver como la distancia me ponía en mi sitio. Pum...y...¡vamos allá!
Antes del primer km empiezo a ver caras conocidas. Me encuentro al tigre del Olimpo y al saludar como si tuviera una alarma conectada una cabeza se vuelve: ahí estaba Juanjo. No, si yo sabía que nos íba…
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Te debo una y media...

Hace ya tres años de aquel lejano febrero de 2015 en el que conseguí mi primer sub 3 en maratón, pero lejos de ser una carrera idílica donde salió todo perfecto y se alinearon los planetas, fue una dura lucha contra adversidades insospechadas con las que no contaba para nada y que hicieron de los 42 km un largo y trabajoso camino (más aún de lo que es el maratón) desde muy temprano. A pesar de conseguir la marca y salir supercontento, me quedé con la sensación de que en otras circunstancias podría haber hecho algo más.
En el mismo escenario, pero justo hace un año, recorría también las calles de Sevilla peleándome contra la hermana pequeña del maratón: la media. Un quiero y no puedo se fue sucediendo por los conocidos kilómetros, que a pesar de no dejarme un mal crono (1:22:30), me dejó la sensación de salir un poco derrotado.
Es por eso que le debo una y media a Sevilla y el domingo tengo la primera oportunidad para empezar a cobrármela. Llego a los 21 previos a la maratón con un gran …

Más lejos de lo que imaginaba...

"El haber ganado mil batallas no te asegura ganar la siguiente"Esta frase, que seguramente la diría en un momento épico un personaje ilustre de la historia que desconozco, se me pasó esta mañana por la cabeza en cuanto acabé el enésimo entreno camino al Maratón de Sevilla. Pero no era un entreno más, como vienen siendo últimamente los entrenos. El de hoy era de esos que te ponen en el palo y te hacen dudar hasta de la más firme convicción que haya en tu interior: 25km a ritmo de maratón (4'08''). Y es que tener en la mira los 42, te hace pensar que cualquier cosa inferior a ello deberá pasar como un simple trámite por tus piernas y que el verdadero sufrimiento solo aparecerá el día H, tras haber intentado pasar de puntillas por el fatídico muro.

No he vencido todavía...ni si quiera me he asomado a la victoria. El haber devorado la media maratón y haber conseguido una marca magnífica para mí, no me asegura nada más que eso: vencer a la media. Pero, amigo Buyo, esto…

Media Maratón de Jerez 2017...

Y el tiempo decidió...

Se presagiaba una mañana fría y algo ventosa como así fue, pero llegaba completamente convencido de que hoy era el día. Había sacrificado piscina y bici para llegar apunto a esta media y había entrenado más fuerte que nunca. Sin duda, no hay mejor forma de rendir que entrenar como un animal (Como me ha ayudado el míster en estos años, Ale, te debo mucho). Y lo había hecho, por eso las sensaciones eran mejores que nunca y ningún viento polar me iba a achantar. 
Fue un día de encuentros...vi a Manolo, Pepino, Isaac...y por el contrario, era la primera carrera que me alcance la memoria a la que tuve que ir solo. Pero mi cabeza lo tenía todo planificado. Mi cabeza sí, aunque no mi empanada: al llegar veo que el gps tiene un 14% de batería. "What!!??" Así que iba a tener que tirar de sarcómeros para guiarme...(vamos a utilizar la palabreja, que pa eso soy fisio).
Por querer apurar hasta el último momento y encender lo más tarde posible la señal del reloj, el p…

Que el tiempo decida...

Echémonos un pulso. Ahora que estamos solos. Ahora que nadie nos ve. Echémonos ese mano a mano que llevamos queriendo echar hace ya tanto tiempo. Así tal cual, a pecho descubierto para que podamos ver las pulsaciones a simple vista. Juguemos de una vez con las cartas sobre la mesa. Pero que sea de verdad, cara a cara, sin medias tintas...Arriesgando como nos gusta...A todo o nada...
Tú que tan convencida estás de vencerme y yo que tan seguro estoy de poder vencerte a ti...
Juntemonos por fin y que el tiempo decida...
Domingo 3 de Diciembre 10:00h Media Maratón de Jerez



III Carrera ONG Nueva Bahía...

Con la mirada fija en la media maratón del día 3, tocaba apretar en la distancia corta para poner a punto los motores y situarnos de cara a la media distancia.
Sabía que como siempre tocaría sufrir, pues los 9 km no daban para otra cosa que intentar apretar todo lo que pudiera. Al salir pronto descubrí que la gente iba más envalentonada de lo que yo sospechaba antes del comienzo y una veintena de corredores se posiciona delante mía. Entre el vistazo a mi gps y mi cordura dejé que se fueran y comencé a marcar el ritmo cómodo sin disparates que se debe marcar en el primer km de carrera. Pronto se fueron cayendo por su propio peso uno tras otro, pero había descartado ya posicionarme en los primeros puestos desde el fulgurante inicio. 
No cesé en mi empeño de pellizcarme y me martiricé todo lo que pude para mantener un ansiado ritmo que no acababa de alcanzar, pero era el máximo que podía mantener. Era lo que había y tenía que competir con ello, así que me propuse no ceder y perseverar. El …

La escalera...

¡Ay, qué pereza! - decía mientras miraba a lo alto de la escalera. ¡Cuánto tiempo tendría que invertir en subir hasta ahí! - mascullaba a la vez que no quitaba la mirada del último escalón.

Y allí estaba yo. Una vez más aferrado a mis más íntimas circunstancias. Aquellas que me rodean cada día y reflejan ese sustento imaginario pero a la par tan palpable al que muchos llaman zona de confort. 
Para variar, antes de pensar mi pie ya se encontraba en el primer escalón, sin que mi cabeza hubiera pegado aún el pequeño giro mortal que hace que las cosas cambien y el corazón palpite.
Hoy, tras 30km y apoyado tras el portón de casa, aún no he vuelto la vista atrás, aunque lo que hay delante dé más vértigo que todo hasta ahora. Apoltronado en el penúltimo escalón y repitiéndome como un mantra su escrito, intentaré dejar que la incertidumbre se lleve el menor mérito posible para subir el que queda...