Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2015

Maratón de Sevilla 2015...

"Era el día de entrega de calificaciones y como siempre un día especial por todo lo que ello significaba. Estaba muy contento con las notas que había sacado, pues su trabajo le había costado. Al llegar a casa, no esperaba que tras tener ocho sobresalientes y un sólo notable lo primero que escuchara de la boca de su padre fuera: "Y en inglés, ¿por qué no has sacado sobresaliente? Aquellas palabras se quedaron marcadas en la mente de aquel niño..."
Me han vuelto a seguir. Esta familia no se cansa de mi y un puñado de locos con carrito de bebé, pancartas y perros a cuestas me perseguirían por los primeros kilómetros de la prueba.


Como no podía ser de otra forma, noche sin pegar ojo dándole vueltas y más vueltas a la única carrera que me desvela: el maratón. Mi camiseta de etiopía y mi cajón de salida a tan sólo 20 metros de la salida, indicaban claramente mis intenciones hoy. Temperatura ideal, el tiempo de espera que se hace tenso y cuenta atrás...3...2...1...¡SALIDA!
Tras e…

Antes de vernos las caras...

Esta entrada es sólo para ti. Para recordarte con quien te verás la cara mañana. No olvides que ya nos hemos visto otras veces, pero quería advertirte que no soy el mismo. Ahora soy capaz de doblegarme, de obligarme a jugar con la incertidumbre y la fatiga del pasar de los kilómetros como no lo había hecho antes. Nunca antes me había expuesto a tu castigo sin ningún tipo de escudo en forma de pausa en mi frenética respiracion. Jamás estuve tan cerca tuya en la mitad del camino. Y ahora que te rozo con la yema de mis dedos te anhelo más que en cualquier otra ocasión. Por eso, espérame, no te apresures, que ya lo haré yo, para vernos las caras y echar el pulso que tanto sufrimos y disfrutamos a la vez y que nos pone a cada uno en nuestro lugar. Juega a esconderte si quieres, pero sé que aparecerás, y entonces aparecerá en el apretar de dientes la que lleva esperándote desde que empezó esta historia...MI GRANDEZA...

La línea de salida...

El momento se acerca. La tensión se palpa en cada poro de la piel. La emoción es casi insostenible. Y cada uno de los corredores fijan su mirada en la línea...pero todos creen equivocadamente que el objetivo es la línea de meta.
Nuestro triunfo no está en esa línea...está en una línea que dista 42,195 m de la meta. Esa no es otra que la línea de salida. Ahí es donde realmente es difícil llegar. Es el límite que marca la zona de los valientes, los de la voluntad impertérrita, los bravíos, los cabezones y testarudos, los meticulosos...un puñado de nombres conocidos y una muchedumbre de anónimas almas empujadas por la locura. Todos han pasado por el exhaustivo test que somete la capacidad de decidir. Enfrentarte al maratón o no hacerlo.
Las miles de zancadas, las mañana sacrificadas bajo el sol o el frío nublado, las taquicárdicas repeticiones de idéntico asfalto, la infinidad de km recorridos...la dura batalla de tener que enfrentarte a ti mismo...
Así que te plantas tras la línea, una vez…

La incertidumbre...

Las dudas...las malditas dudas que siempre se tornan en protagonistas la semana previa al maratón. Por más que hayas entrenado, por más que hayas seguido al pie de la letra los entrenamientos previstos, por más hidratos consumidos y por más kilometros y competiciones que te avalen...siempre hacen acto de presencia.
Y es que la sombra de los 42km abarca más de lo que parece en un principio. Cuando se acerca el día y la hora, todo aquello de lo que estabas firmemente convencido comienza a tambalearse en tu interior. Dudas del ritmo de carrera, dudas de la estrategia, dudas de los geles que tomarás...¡hasta dudas de qué equipación ponerte!
A falta de tan sólo una semana para la gran cita, toca serenarse, olvidarte de las malas sensaciones, pensar que el trabajo está hecho y que estás listo para enfrentarte al desafío que tienes por delante. Y por supuesto deshacerte de los nervios que literalmente te comen en estos días. Eso es lo que hay que hacer, estoy convencido, así que si alguien tie…

La cima...

El día era hoy. Aunque en mi interior no estuviera preparado para ello. Una semana de las que absorben a cualquiera y te ponen al límite en todos sus aspectos, precedía al día marcado. Quizás cuanto más fuerte te golpean, más fuerte te haces. Pero para creerse esto hay que mascar muy bien las cosas.
El caso es que tenía 33 km por delante, pero no unos kms cualquiera. Los de hoy eran los 33 de verdad, los que todo maratoniano espera para baremar sus posibilidades al enfrentarse al gran gigante de la distancia, los que te ponen en tu sitio, los que te plantan el muro en la cara y encima te pone el cartel de "quedan aún 9 kms para meta"...
Castigado aún por la media maratón de la semana pasada y los casi 70 kms que llevaba en mis piernas en esta semana, salía para enfrentarme al miedo, al reto, a la odiosa sensación de tener que enfrentarte a ti mismo y no poder con tu propia sombra...
Así, comprobaba en unos primeros kms donde me costó coger el ritmo una barbaridad, que iba a ten…