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Mostrando entradas de marzo, 2017

Lo que esconde un maratón...

Hace tiempo me pediste que te escribiera en el blog, yo no tengo don de palabras ni mucho menos, pero te mereces este miniesfuerzo y mucho más.
Las historias más grandes comienzan con un; "y si...". Y esta no podía ser menos.
-¿Y si hago un maratón y consigo bajar mi marca personal? (Para mi la marca personal es la marca que dejo en el sofá cuando me levanto...)
-¿Pero no vas a hacer el ironman en Julio? (¿Este chiquillo no se puede poner metas más facilitas?, a veces pienso que es más difícil que la firma de un loco...)
-Sí, sí, pero esto puedo hacerlo también, se lo voy a preguntar al míster.  (Eso es como decirle a los bobis que si quieren más chuches).
-¿Que te ha dicho tu entrenador? (Pregunta tonta donde las haya...)
- Que sí, que lo haga, que puedo bajar mi marca, que me va a cambiar el entrenamiento. (Vamos...que hizo un sub 3 de 2.58.24, y le parece poco. ¡ah! Perdón ¿No lo entendéis no?,  es muy fácil...eso significa que es capaz de correr los 42 kilómetros y 195 metros en 2 …

Maratón de Badajoz 2017...

No hubo récord del mundo como pretendía, pero eso no me ha impedido poder disfrutar de lo logrado, que pensándolo objetivamente, es mucho. Y lo es, no por la marca, que también, sino por la manera en la que lo había buscado.



No estaba tan nervioso como otras veces, ni el maratón se había convertido en una obsesión como en otras ocasiones. Eso sí, había entrenado como un jabato para ello. Quizás por ello hasta el mismo día del maratón no había hecho otra cosa más que dudar y dudar de mis posibilidades.



Pero todo esto acabó en cuanto me enganché el dorsal y me até las zapatillas. Si hay algún Buyo que tenga una mínima opción, es éste que viste y calza. Y tras el pistoletazo de salida, iniciaba mi quinta maratón en busca de marcar un ritmo de locos.
La única vía posible era arriesgar, ya que si no los segundos se irían añadiendo inexorablemente a un crono que no tendría marcha atrás. Por tanto no tuve más remedio que empezar apretando para ir asimilando el ritmo de carrera y que se me hicie…

El reto...

Cierra los ojos. Hace tiempo que está ahí, delante tuya, sin matices, sin ningún tipo de filtro que lo adapte a ti. Y un buen día, comenzará a volar cada noche en tus sueños. Hará que te palpite el corazón cuando aparezca por tu mente y que lo maldigas cuando lo sientas que se aleja. Jugará con tus deseos, con tu tiempo y dejará en vilo a tus ilusiones una y otra vez. Hará un hato con todo aquello que sustenta tu seguridad y le pondrá el nuevo nombre de incertidumbre. Lo verás a todas horas, da igual que tengas los ojos abiertos o cerrados y te perseguirá susurrándote que por más que te estés acercando, aún no lo tienes y que no tiene intención de buscar otro dueño que tu anhelo.
La suerte es que aún habiendo pasado tanto tiempo contigo, no te conoce aún lo suficiente y a pesar de haberte doblegado en la distancia una y otra vez, os queda la cita definitiva para que podáis discutir al fin cara a cara a quien pertenece cada uno. Sonríe, porque aún te queda una oportunidad...
EL RETO...un…

Cuatro alas...

Ya sabemos que cuando uno se enfrenta a un reto, no es él solo el que acaba afrontándolo. Detrás siempre hay quien te empuja, te ayuda, te anima y un largo etcétera que hace que vayas pudiendo sumar pasitos hacia tu objetivo. Y cuanto más duro es el reto, más ayuda necesitas, hasta el punto de necesitar alas para el mismo. Incluso hay veces que no te basta con dos alas, así que os voy a presentar las cuatro alas que me sostienen en el camino hacia mi meta:
Adidas adizero boston. Suaves, ligeras, como guantes blanditos que te van impulsando a la vez en cada zancada. Soy de los que piensan que son las piernas las que corren y que por muy buena zapatilla que te calzes, si tus músculos no van, no hay nada que hacer. Pero una ayudita como esta no viene mal tampoco. Amortiguación justa y propulsión máxima para arriesgar a ir lo más rápido que me permita la distancia.
Alejandro Castañeda. El míster. Es la voz de la experiencia que me guía en el camino diario. Es el que me templa y me hace sufr…