miércoles, 22 de marzo de 2017

Lo que esconde un maratón...

Hace tiempo me pediste que te escribiera en el blog, yo no tengo don de palabras ni mucho menos, pero te mereces este miniesfuerzo y mucho más.

Las historias más grandes comienzan con un; "y si...". Y esta no podía ser menos.

-¿Y si hago un maratón y consigo bajar mi marca personal?
(Para mi la marca personal es la marca que dejo en el sofá cuando me levanto...)

-¿Pero no vas a hacer el ironman en Julio?
(¿Este chiquillo no se puede poner metas más facilitas?, a veces pienso que es más difícil que la firma de un loco...)

-Sí, sí, pero esto puedo hacerlo también, se lo voy a preguntar al míster. 
(Eso es como decirle a los bobis que si quieren más chuches).

-¿Que te ha dicho tu entrenador?
(Pregunta tonta donde las haya...)

- Que sí, que lo haga, que puedo bajar mi marca, que me va a cambiar el entrenamiento.
(Vamos...que hizo un sub 3 de 2.58.24, y le parece poco. ¡ah! Perdón ¿No lo entendéis no?,  es muy fácil...eso significa que es capaz de correr los 42 kilómetros y 195 metros en 2 horas, 58 minutos y 24 segundos, vamos por debajo de las 3 horas, ahí es nada, quien pueda que lo haga).

Y así transcurren entrenamientos, y más entrenamientos, y aun más entrenamientos, con lluvia, viento, sol... vamos que lo raro era el día que descansaba, y lo peor no era ir con el en bici, no señores... lo peor era que me fuera contando millones de números, de velocidades, de cambios de ritmo y sobre todo de miles, porque los runner no cuentan por kilómetros, cuentan por metros, no sé muy bien el por qué, a lo mejor así parece que han corrido más, yo que sé, sí...más pesado que una pelea de caracoles...

Pero hay que reconocer una cosa, es muy bonito llegar el día de la carrera, el ironman o lo que sea y que suene la salida, pero sinceramente, ese día no es nada sin el esfuerzo de día tras día, de llegar a las mil y ponerte las zapas, no penséis que los runners siempre tienen ganas de correr, MENTIRA, se cansan, como nos podemos cansar todos, lo que sí es verdad, es que están hechos de una pasta especial cargada de perseverancia y motivados por un sueño que les empuja a seguir.

Y sí, has batido de nuevo tu marca personal en un minuto, para aquellos que no lo quieran entender un minuto no es nada. 
Para mí has ganado la maratón de Badajoz...

Yolanda Martín


martes, 14 de marzo de 2017

Maratón de Badajoz 2017...

No hubo récord del mundo como pretendía, pero eso no me ha impedido poder disfrutar de lo logrado, que pensándolo objetivamente, es mucho. Y lo es, no por la marca, que también, sino por la manera en la que lo había buscado.



No estaba tan nervioso como otras veces, ni el maratón se había convertido en una obsesión como en otras ocasiones. Eso sí, había entrenado como un jabato para ello. Quizás por ello hasta el mismo día del maratón no había hecho otra cosa más que dudar y dudar de mis posibilidades.



Pero todo esto acabó en cuanto me enganché el dorsal y me até las zapatillas. Si hay algún Buyo que tenga una mínima opción, es éste que viste y calza. Y tras el pistoletazo de salida, iniciaba mi quinta maratón en busca de marcar un ritmo de locos.

La única vía posible era arriesgar, ya que si no los segundos se irían añadiendo inexorablemente a un crono que no tendría marcha atrás. Por tanto no tuve más remedio que empezar apretando para ir asimilando el ritmo de carrera y que se me hiciera llevadero. Los primeros km transcurren según lo previsto, controlando que no se me escape el crono y cogiendo sensaciones. Sensaciones que comienzan a ser inmejorables cuando nos favorece el viento y el terreno se inclinaba hacia nuestros intereses. Los km comienzan a volar y me voy dando cuenta que voy muy muy cómodo y sin forzar incluso en terreno ascendente. Y todo ello marcando más rápido de lo esperado. Quizás un poco más de lo deseado lo que hace obligarme a echar el freno y dejar escapar a un par de corredores antes de la media maratón. Paso por el km 21,1 en 1h26min11seg. Inmejorable.

Las sensaciones hasta ahí han ido de menos a más, hasta tal punto que he disfrutado como pensaba que no lo iba a hacer. Mi pensamiento era que iba a ir sufriendo desde el km 1. Pero sabía que tocaría sufrir...y tanto, por eso se llama maratón.

A partir de la media volvíamos a una inmensa recta con rotondas y viento en contra que en esta ocasión se ha acentuado. La compañía se hace escasa y mis posibles aliados comienzan a caer en un ritmo que me alejaba en demasía de mi objetivo. Había que luchar en solitario. Salgo vivo de una pesada veintena en la que he dejado algunos segundos por el camino. Pero el terreno vuelve a ir hacia arriba justo antes de adentrarnos de lleno en el terreno propiedad de "El muro". Pese a ello, sigo resistiéndome batallando el 31,32,33,34,35...me podría quejar del calor, del viento, de las cuestas, de que iba solo...pero la realidad es que esto es el maratón. Los últimos km fueron un suplicio a pesar de volverme a encontrar con los ánimos de Yoli que se había pegado toda la maratón persiguiéndome.




¡Por fin un maratón con un devenir como a todo el mundo! Siempre había esperado esta secuencia en la distancia...pasar de estar pletórico a irme consumiendo poco a poco hasta que se me quitaran las ganas de seguir corriendo. Hasta ahora no lo había saboreado así. Y créeme cuando te digo que lo disfruté...no te lo sabría explicar bien, porque tenía unas ganas de pararme terribles, pero sabía que ese sufrimiento que estaba sintiendo era porque lo había dado todo, así que era completamente imposible que me supiera a derrota.

Como pude fui acercándome a meta mientras sentía que me iba arrastrando. Por un momento pensé que se me iba a ir el crono de una forma exagerada e iba mirando el reloj con temor, pero lo cierto es que bien por inercia, bien por testarudez, conseguí mantener el tiempo por debajo de lo que mis sensaciones marcaban. Todo se magnifica en carrera y más a esas alturas, pero lo cierto es que tan solo un corredor me pasó en toda la segunda media y fue en la recta de meta que me dediqué más a disfrutarla que a otra cosa.

Llego a los 42. La recta de meta me hace aflorar lo que llevaba mascando unos kilómetros entre sufrimientos. Y es que voy a volver a ser sub 3h y además, no de cualquier manera, sino rebajando en prácticamente 1 minuto mi marca personal. No podía reprocharme absolutamente nada. Línea de meta en 2h 57min 28seg.

Parándome a pensar, he intentado batir un récord del mundo de otra persona y siempre dije que el maratón no es más que retarse a uno mismo. Querido amigo de los 195 metros y unos cuantos de kilómetros, creo que esta vez, lo podemos dejar en empate...un placer volverte a verte. Hasta la próxima...



MARATÓN DE BADAJOZ
Distancia: 42.195m
Tiempo total: 2h 57min 28seg
Ritmo medio: 4'12''/km
Puesto general: 44
Puesto categoría: 11

martes, 7 de marzo de 2017

El reto...

Cierra los ojos. Hace tiempo que está ahí, delante tuya, sin matices, sin ningún tipo de filtro que lo adapte a ti. Y un buen día, comenzará a volar cada noche en tus sueños. Hará que te palpite el corazón cuando aparezca por tu mente y que lo maldigas cuando lo sientas que se aleja. Jugará con tus deseos, con tu tiempo y dejará en vilo a tus ilusiones una y otra vez. Hará un hato con todo aquello que sustenta tu seguridad y le pondrá el nuevo nombre de incertidumbre. Lo verás a todas horas, da igual que tengas los ojos abiertos o cerrados y te perseguirá susurrándote que por más que te estés acercando, aún no lo tienes y que no tiene intención de buscar otro dueño que tu anhelo.

La suerte es que aún habiendo pasado tanto tiempo contigo, no te conoce aún lo suficiente y a pesar de haberte doblegado en la distancia una y otra vez, os queda la cita definitiva para que podáis discutir al fin cara a cara a quien pertenece cada uno. Sonríe, porque aún te queda una oportunidad...

EL RETO...un récord del mundo: 2h 55min 18seg...

domingo, 5 de marzo de 2017

Cuatro alas...

Ya sabemos que cuando uno se enfrenta a un reto, no es él solo el que acaba afrontándolo. Detrás siempre hay quien te empuja, te ayuda, te anima y un largo etcétera que hace que vayas pudiendo sumar pasitos hacia tu objetivo. Y cuanto más duro es el reto, más ayuda necesitas, hasta el punto de necesitar alas para el mismo. Incluso hay veces que no te basta con dos alas, así que os voy a presentar las cuatro alas que me sostienen en el camino hacia mi meta:

Adidas adizero boston. Suaves, ligeras, como guantes blanditos que te van impulsando a la vez en cada zancada. Soy de los que piensan que son las piernas las que corren y que por muy buena zapatilla que te calzes, si tus músculos no van, no hay nada que hacer. Pero una ayudita como esta no viene mal tampoco. Amortiguación justa y propulsión máxima para arriesgar a ir lo más rápido que me permita la distancia.

Alejandro Castañeda. El míster. Es la voz de la experiencia que me guía en el camino diario. Es el que me templa y me hace sufrir como un cochino. Siempre atento y pendiente aguantando mis quejas y animándome a seguir en las dificultades. La persona que te dirige siempre debe haber recorrido el camino que vas a hacer, y en este caso, el camino ha sido estudiado más de una vez. Ritmos, distancias, entrenamientos cruzados, un maratón con un ironman de fondo...la tranquilidad que me da estar en buenas manos me da la confianza que flaquea en días cercanos a los retos.

Ana López. ¿Qué iba a hacer yo sin mi fisio? Ya no solo por su buen hacer, sino porque no le recuerdo haber escuchado un "no puedo" para mí. Y amiga, el tiempo incondicional es lo más preciado que tiene una persona. Una vez más será quien me ponga a punto justo antes de lanzarme hacia el objetivo. Eso sí, esta vez tendrá más trabajo que nunca...

Yolanda Martín. Y llegados a este ala el tiempo se detiene. Si hablamos de un reto, no es algo a lo que debamos enfrentarnos un solo día de gran esfuerzo. Ojalá. La lucha es a diario, no solo en el entreno de cada día; es planificar, pensar, amoldar, asimilar y un largo etc, que acaba ocupando gran parte de tu vida. Y si hay alguien que me acompaña en mi vida, es ella. No hablo solo de estar, hablo de acompañarme en bicicleta durante 30km mientras soy el único loco que está corriendo por el estero aquel ventoso domingo de lluvia. Cada kilómetro llevará un pedacito de ti.

Estas son las cuatro alas que han velado por mí en el camino y que estarán conmigo durante (espero) no más de 3 horas que estaré peleándome con el maratón. Desde luego, no podría estar mejor acompañado...