sábado, 10 de junio de 2017

La historia de "Road"...

Un sábado especial, como cualquier otro. Un largo entreno de bici, como tantos otros. Horas y horas de pedaladas y rodaje en solitario. Una historia que se repite una vez tras otra en el camino hacia un Ironman.

Pero esta vez nada fue igual. Esta vez bastaron un par de miradas para saber lo duro que es recorrer en solitario el infinito asfalto de la carretera sin un atisbo de esperanza, sabiendo que estás solo y que nadie va a venir a ayudarte.

Pasé de largo sin saber qué hacer, tan solo pensé en hacerme esquivo y continuar con mi lucha (a veces nos parece más que suficiente). Y justo al cruzarnos mi cabeza comenzaba a girarse intranquilo, sabiendo lo que me dejaba atrás. 

A pesar de continuar algo cambió en mi pedalada. Comenzaba a ser menos constante, comenzaba a titubear como si mis piernas no estuvieran convencidas de lo que estaba haciendo. No pude seguir. Esta vez no.

Al girar mis piernas hacían toda la fuerza que podían mientras iba pensando que ojalá no fuera demasiado tarde; que ojalá no te hubiera dejado ir. Menos mal que así fue.

Nuestras soledades se encontraron y no hizo falta decirnos nada para que se comenzaran a acariciar. Te cambio sufrir algo más en el Ironman por una vida salvada. Y con un par de lametones sellamos el pacto...

Esta es la historia de "Road"....




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