7 mentiras...


El mundo del ciclismo y del deporte en general, quedan hoy conmocionados por la confesión de Lance Armstrong de haber conseguido sus 7 tours consumiendo de forma sistemática todo tipo de sustancias dopantes: EPO, testosterona, transfusiones...
La noticia no ha sorprendido a muchos, que esperan que el hilo del que se lleva tirando desde hace unos años, traiga tras de sí a la mayoría del pelotón actual y del pasado. Son muchos los que creen que el deporte de élite está enmascarado con una careta detrás de la que se esconde el librillo de trampas  del maestrillo que decreta cada ley. Una máscara que tapa, sin duda, un sistema de dopaje que lleva años de ventaja a controles antidopping, que por mucho que quieran, sólo hacen dar más trabajo a los que ocultan o en el mejor de los casos dar resultados a destiempo; cuando el ídolo ya está encumbrado. Y pese a ello, todo se ha destapado porque alguien se empezó a ir de la lengua, no debido a pruebas que demostraran el dopaje. Después de todo y tristemente, el dinero parece tomar un papel fundamental en este entresijo.

Siempre he dicho que es muy difícil delimitar qué es dopping y qué no lo es, ya que existen infinidad de sustancias que mejoran el rendimiento deportivo. Ardua tarea tienen los encargados de eliminar y poner los límites en todo este embrollo.
La pena de todo esto es la sensación amarga que se te queda después de haber vibrado y admirado a alguien por lo que hizo y descubrir que lo hizo de esta forma. No comparto tampoco la opinión de muchos que dicen que dopado gana cualquiera. Ni de coña. Los invito a realizar cualquier etapa del tour dopado o a subirse en la bicicleta dos días seguidos aunque estén hasta las cejas. Este tío tiene una excelente forma física. No considero que sea un gran deportista, puesto que considero que el deporte lleva implícito unos valores y él hizo trampas, pero el esfuerzo, sacrificio y voluntad son indiscutibles.
La historia quizás hubiera sido diferente y haber tomado un cariz agridulce, si la justificación de toda esta historia se hubiera basado en conseguir dinero para su fundación "Livestrong". Como me hubiera gustado que Lance se hubiera transformado en Robin Hood para dar sentido a su ya destruída leyenda. Al menos, el resultado ha sido el mismo: con su fundación, ha ayudado a miles de personas que padecen cáncer. Pero el sentido de su enmascarada historia no estaba basado en la ayuda al prójimo, sino en la avaricia y la vanagloria de su éxito.


Seguiré creyendo en cuentos deportivos, en los que existen protagonistas que trabajan a diario por forjarse su propia leyenda y escriben sus líneas de principio a fin con el sudor de sus esfuerzos. Y así, seguiré escribiendo el mío...



Comentarios

  1. Buyito buyito......todo deporte en alto rendimiento tiene sus "trucos" y ninguno se salva....es lo normal, no tenemos un mecanismo humano capaz de aguantar esos niveles, por tanto, hay que recurrir a otros. Una vez que lo admites...te preguntas, se debe pagar tanto a personas con esta "mascara"...compensa todo ese desgaste?....te dejo aqui un capitulito del informe robinson que te gustara:
    http://www.youtube.com/watch?v=OVL8WhRfAuU

    Aun asi! no se puede dejar de amar al deporte y todo lo que transmite. Los grandes deportista no son ellos! son gente como tu! Tendlo en cuenta!

    Un abrazo crack! =)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares